Oportunidades de uso y gestión financiera con ERPs, Perspectivas y capacidades a futuro

Jueves 25 de noviembre

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En esta edición de Financial Advice, contamos con la participación de Mayra Fernández, quien es Líder de Finanzas SAP SYBVEN y Contador Público UCV, en estas líneas estará comentando varias de los aspectos relacionados con el papel de los ERPs (Enterprise Resource Planning por sus siglas en ingles) en las empresas, enfocado en la gestión financiera y de recursos, exponiendo parte de su historia, evolución y como se perfilan sus capacidades a futuro.


Oportunidades de uso y gestión financiera con ERPs, Perspectivas y capacidades a futuro

Es común que con frecuencia se nos pregunte por el significado y uso de un ERP o Sistema Integrado de Información. Para qué nos puede ser útil y si efectivamente ayuda a apalancar a las Organizaciones que lo implementan en su crecimiento a mediano y largo plazo.


La tentación inmediata es responder con un lenguaje técnico y aséptico con las definiciones académicas o con los mantras comerciales que publicitan las distintas casas matrices de estos softwares.


Ahora bien, después de tantos años de recorrido en el desarrollo e implementación de los ERPs en todas las zonas geográficas imaginables del planeta, es importante resaltar cuál ha sido la evolución del concepto y del uso de estos a través no sólo del tiempo sino también dentro de la vida de las organizaciones que los han adoptado y crecido con ellos.


Unas cuantas décadas atrás estos sistemas ni siquiera soportaban todos los procesos transaccionales de las empresas u organizaciones que los implementaban. Tan sólo cubrían los procesos logísticos y de producción de empresas con fines de lucro y posteriormente fueron incorporando procesos administrativos y financieros hasta que en algún momento del tiempo lograron soportar todos los procesos transaccionales de las organizaciones que los fueron adoptando, ya no sólo en el sector privado sino cada vez con más fuerza en el sector gubernamental, hasta llegar a convertirse en compañeros inseparables de las organizaciones que hacen vida activa en todo el ciclo económico de los países y del mundo.


Así que inicialmente estos sistemas nacieron con una finalidad muy acotada y limitada en su alcance y en el horizonte de las organizaciones. Tan es así que comúnmente se les conocía simplemente como sistemas administrativos-contables o en el mejor de los casos como sistemas financieros.


Una vez que los ERPs alcanzaron su madurez como sistemas transaccionales y la madurez en la adopción de éstos también alcanzó su punto máximo, las necesidades de procesamiento de datos, en particular de reporting, empezaron a crecer de forma vertiginosa obligando a las distintas casas de software a diseñar e implementar soluciones analíticas cada vez más avanzadas y a desarrollar bases de datos cada vez más eficientes dada la cantidad de data que se procesaba y que empezó a crecer de forma exponencial hace apenas unas 2 ó 3 décadas atrás, hasta convertirse en ese monstruo casi ingobernable de datos que nos inunda a todos cotidianamente en el presente.

Y no sólo crecieron las necesidades de procesamiento de datos internos de las organizaciones, sino que la interacción con los distintos stakeholders cada vez se ha hecho más demandante, y el procesamiento de data externa se convirtió en una necesidad de supervivencia para todos los jugadores que hacen parte de la vida económica de un país y de todo el planeta.


De manera pues, que la evolución de estos sistemas en su propósito se modificó por completo y además creció en sus dimensiones y alcances para dejar de ser simples sistemas administrativos y pasar a convertirse en una estrategia en sí misma y a ser la plataforma tecnológica que apalanca de forma determinante el día a día y el crecimiento futuro de todas las organizaciones que los implementan, o mejor dicho, los adoptan.


Finalmente, antes de pasar al tema concreto de las aplicaciones financieras de los ERPs, queremos exponer la idea de que el ERP no sólo creció en complejidad y alcance sino que se convirtió en el centro de una estrategia tecnológica que lo tiene como eje medular de todo un conjunto de aplicaciones que se integran con él y que permiten gestionar todas las necesidades de Front End y Back Office que están fuera del alcance transaccional del ERP y que permiten a las empresas ser exitosas en la gestión de sus diferentes colaboradores, clientes, comunidades, gobiernos, reguladores, medio ambiente, etc.

¿Por qué un ERP?


Los ERPs, como nosotros y nuestras economías, han evolucionado con el tiempo respondiendo a las necesidades tanto del mercado, así como de las organizaciones que interactúan en este. Nacieron como respuesta a los requerimientos de las organizaciones de contar con herramientas para planificar su gestión y disponer de información coherente, integrada y segura.


Hoy en día, un ERP debe responder además a los cambios bruscos del mercado, tal como lo demostró la pandemia COVID-19 durante el año 2020, debe ser amigable con los usuarios y resulta imperativo que además sea accesible desde cualquier parte para que la gestión que se realice en él sea pertinente. Los sistemas de gestión empresariales deben ser capaces de suministrar la información necesaria para que los stakeholders puedan tomar decisiones y en paralelo apoyar para que cada una de las personas involucradas en generar esa información puedan hacerlo de forma fácil, ágil y transparente.


Las organizaciones no se han quedado allí, el ERP es el centro de las herramientas de gestión y a su alrededor se ha desarrollado un ecosistema de aplicaciones para atender necesidades específicas como, por ejemplo, la relación con los colaboradores, redes de negocios de proveedores, interacción y conocimiento profundo de los clientes. En la medida que toda esta operación se realice de forma integrada y homogénea permitirá hacer uso de uno de los activos más importantes en la economía de hoy: Los datos.

¿Cómo nos acompañan nuestros ERPs hoy en día?


A lo largo del tiempo hemos contado en Venezuela con cultura de gestión empresarial, apoyada en grandes ERPs que cubren procesos homologados y prácticas corporativas con la finalidad de tener la información disponible en el momento que es requerido. Información accesible, suficiente y confiable.

Por muchos años, producto de las particularidades de nuestro entorno, muchos elementos de información fueron migrados hacia hojas de cálculo, creando así grandes riesgos al sostener información sensible al alcance de un error en un Excel, sin mencionar por supuesto la integridad y la seguridad de la información.


Los cambios que se dieron en políticas cambiarias permitieron que el reconocimiento financiero de la información vinculada a operaciones en moneda extranjera sea más transparente y con ello, el verdadero efecto que tiene en los diferentes componentes de estados financieros y de indicadores económicos de las entidades sean más confiables.


Cada sector de industria en el que una entidad se desarrolla utiliza para su gestión indicadores propios que permiten evaluar el rendimiento a lo largo del tiempo, así como también respecto al ecosistema en el que se desempeña, es indispensable que estos marcadores de gestión sean apoyados por el ERP y que de esta forma puedan responder con agilidad ante las demandas del entorno.


La empresa venezolana de hoy debe ocuparse no sólo de garantizar su operación sino también de agregar valor tanto en los bienes como en los servicios que ofrece para poder mantenerse vigente en el mercado cambiante. Ahora bien, ¿cómo determinar cuáles elementos permitirán agregar valor a cuál entidad? Dependerá del conocimiento del mercado en el que opera, del conocimiento propio de la empresa, sus fortalezas, sus oportunidades de mejora.


Son los ERPs la principal herramienta para determinar esas oportunidades, así como también ayudan a potenciar aquellas fortalezas con las que ya cuentan, el buen uso de la información que se dispone permite realizar correctivos oportunos sobre las estrategias que se han determinado.


El uso y potencial de los ERPs son tan variados como sectores de industria y modelos de negocio existen, sin embargo, algunos factores claves son descritos a continuación:

  • La gestión comercial parte desde el pedido hasta el recaudo. Requiere conocer a tu cliente, tener en un solo lugar toda la información de estos: contactos, información relevante, histórico de pedidos, historia de crédito, entre otros. Con esta información es posible optimizar el ciclo de ventas impactando positivamente los costos de ventas. En paralelo una política adecuada y precisa de gestión de precios, así como la optimización en tiempos de entrega redundará en mayor satisfacción del cliente. Se hace imprescindible una gestión óptima del crédito y del recaudo de los clientes, la evaluación del comportamiento crediticio del cliente, así como también la efectividad en el recaudo son elementos críticos que deben ser gestionados desde el ERP.

La gestión de procura debe contar con información suficiente para la evaluación y selección adecuada del proveedor, no sólo en términos financieros sino también en aspectos cualitativos como tiempo de entrega, calidad de bienes suministrados, esto con la finalidad de contar con los bienes y servicios en el momento que efectivamente se requiere, no antes comprometiendo el capital de la organización y no después perdiendo oportunidades de venta. Una adecuada planificación de compras tendrá como impacto el manejo óptimo de inventarios, niveles adecuados que redundan en costos más bajos de mantenimiento, así como otros costos logísticos.


En el sector manufacturero además de vigilar de cerca los niveles de inventario y el financiamiento de éste, deben controlar el proceso productivo que parte desde la ingeniería y diseño de nuevos productos con el costeo correcto, pasando por la planificación y ejecución de la producción propiamente dicha. Para este sector, el monitoreo constante sobre la producción es vital, así como también aquellos elementos de la entidad que apoyan al proceso productivo, por ejemplo, mantenimiento, gestión de calidad, etc. El ERP soporta a la empresa en la planificación, medición y costeo de cada uno de los productos que la entidad fabrica, considerando para ello la cuantificación de los recursos requeridos en el proceso, eso incluye recursos humanos, mecánicos, tecnológicos, etc. Así como también la cuantificación de reprocesos y mermas.


Para la gestión financiera, la generación de pronósticos precisos asociados a este tipo de información es una de las tareas más importantes para la organización, estos pronósticos permitirán desarrollar estrategias adecuadas durante el ciclo de vida del negocio y a su vez, será una de las herramientas de medición sobre la productividad en periodos futuros. En lo que corresponde específicamente a las áreas financieras, el desempeño sobre el costo, recuperación de las cuentas por cobrar, rendimiento sobre las cuentas por pagar, precisión sobre los flujos de efectivo, cierres contables en menor tiempo, son algunos de los indicadores que se busca mejorar día tras día.


La gestión tesorera sin duda representa en nuestra economía una de las aristas más importantes en cuanto a manejar información suficiente y oportuna, disponer de los fondos en el momento que se requiere y poder llevar a cabo las operaciones financieras para cubrir las obligaciones que se han adquirido. Un ERP debe soportar la gestión de tesorería de forma avanzada, no sólo indicando dónde estás hoy, sino también proyectando las necesidades futuras con el fin de medir el impacto que otras decisiones de la organización pueda generar en el flujo de fondos requerido.


En último lugar, pero no menos importante los reportes analíticos: para las organizaciones es fundamental contar con toda la información en un mismo lugar, poder acceder de forma precisa, rápida y segura a los indicadores de gestión conforme al área donde nos desempeñamos con el fin de tomar decisiones inteligentes.

¿Hacia dónde vamos?


Todas estas capacidades que se han presentado permiten a las empresas responder a las necesidades que tanto se demandan en el mercado de hoy, las apoyan en su operación y permiten a su vez que las decisiones puedan ser tomadas con la mayor información relevante posible, de este modo su respuesta ante los retos que presentan los mercados es más acertada. Como responsables de las organizaciones que manejamos, no podemos quedarnos allí, debemos pensar en el futuro para hacer que nuestras organizaciones puedan expandirse, posicionarse y crecer de forma sostenible y en ese mismo sentido, como el ecosistema nos acompaña en ese camino.


Así como las empresas deberán ser capaces de adoptar nuevas tecnologías que les permita incorporar de forma integrada no sólo los procesos de negocio claves, sino todo su ecosistema y su cadena de valor. Los ERP deberán responder con nuevas capacidades orientadas a la realidad de las industrias, con procesos de adopción rápidos, bajos niveles de riesgo y con el menor costo posible.

Nuestras organizaciones también deben ser capaces de trabajar en entornos colaborativos y redes de negocio donde la optimización de todos los recursos es clave. Muchas de estas bondades ya existen en el mercado actual, desde cómo manejamos y gestionamos los recursos humanos, interacción y conocimiento de clientes, así como la optimización de toda la cadena de suministro.


Sabemos, adicionalmente, que indistintamente del sector económico en el que nos desempeñemos los datos son uno de los principales activos con los que contamos; el procesamiento, análisis y transformación de ellos en información que pueda ser utilizada en pro de los objetivos de la organización es fundamental.


El internet de las cosas y la inteligencia artificial son elementos claves para los años venideros, estos apoyarán a las empresas no sólo en la generación de grandes volúmenes de datos desde sus procesos operativos hacia el ERP sino también en su procesamiento para contar así con información suficiente y confiable para la definición de estrategias, así como también para la evaluación de la gestión. Estas son algunas de las herramientas que permitirán que el trabajo rutinario que se realiza pueda ser en gran medida, llevado a cabo de forma automatizada y los equipos de trabajo de las organizaciones puedan abocarse a tareas que agreguen valor.


Si algo han demostrado los últimos años es que es la capacidad de adaptarlos a los cambios lo único que nos mantendrá vigentes en el mercado y ante el consumidor, los ERPs deben soportar a las organizaciones para que se dediquen a su razón de ser: producir, prestar servicios, vender, contribuir al crecimiento de su entorno, etc. Y no a administrar sus sistemas

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