El Foro Perspectivas Sociales 2026 organizado el 21 de mayo de 2026 por Alianza Social de la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (VenAmCham) se enfocó en la importancia, incidencia e impacto de la competitividad y coopetitividad de Venezuela para fortalecer la sostenibilidad, la innovación, el desarrollo económico y calidad de vida.

Durante la mañana el programa se dedicó a reflexionar sobre las mejores prácticas, criterios, ASG (Ambiente, Sostenibilidad y Gobernanza) dentro de tres sectores temáticos claves para impulsar la evolución hacia la competitividad en el país: la Banca (Finanzas responsables), Agroindustria (La agricultura del futuro) y la Energía (Transición energética). Se complementaron con temas sobre la sostenibilidad y su impacto social, las alianzas para el desarrollo entre los sectores privado, público, tercer sector, multilateral, la competitividad social y se finalizó con el liderazgo responsable. También se abordaron transversalmente temas referidos a la acción humanitaria, educación, ambiente, la reputación, confianza, transparencia y la seguridad jurídica.

El evento realizado en el Salón Sánchez del IESA contó con la asistencia de cerca de 500 ejecutivos y la participación de 16 speaker de primer nivel en las áreas temáticas del foro, distribuidos en 3 paneles, 2 ponencias, 3 mesas de trabajo técnicas (actividad desarrollada por primera vez en esta edición).

José Antonio Apostólico, gerente general de VenAmCham, dio la bienvenida del Foro destacando el compromiso de las empresas afiliadas a la Cámara en Venezuela, al tiempo que agradeció a los patrocinantes.

En las palabras de apertura temática, Amaru Liendo, presidente de VenAmCham, reflexionó sobre las razones de la competitividad en este momento país. “Estamos encargados de distribuir oportunidades para la gente que más lo necesite, y queremos asegurar que la reconstrucción del país sea verdaderamente competitiva”.  Igualmente aprovechó la ocasión para anunciar la creación en marzo del presente año del centro de desarrollo de inversiones, comercio exterior y competitividad junto con otras organizaciones. En ese sentido, enfatizó que “la competitividad del país sólo será posible si las personas, las empresas y las instituciones del Estado son competitivas”.

En representación del IESA (Instituto de Estudios Superiores de Administración), su vicepresidente ejecutivo, Carlos Jaramillo hizo alusión a los objetivos de los fundadores del IESA y de su rol clave como organización que forma parte de la sociedad venezolana.

María Victoria Díaz, la presidente del Comité de Alianza Social de VenAmCham expresó que el foro se concibió como un espacio de co-creación para integrar la evolución y competitividad, junto a la reconstrucción y resiliencia, porque tenemos la oportunidad de transformar el futuro. Por ello, la meta al final del día con las jornadas de Workshop (mesas de trabajo en grupos) fue que “cada organización se llevase una hoja de ruta para cerrar brechas y elevar sus capacidades, para ir de la teoría a la arquitectura operativa, con acciones concretas para evolucionar”.

Díaz compartió un hito muy importante que evidencia la evolución del Comité de Alianza Social para generar valor. “Hemos creamos un nuevo espacio de competitividad social con el propósito firme de ser un motor de aceleración para el tercer sector, dotarlas de formación especializada y herramientas metodológicas y acompañamiento estratégico continuo para fortalecerlas y escalar hacia otro nivel de competitividad que no sólo es para las empresas”.

El staff de líderes y expertos de primer nivel que analizaron el presente y el futuro del país coincidieron en que, para impulsar una Venezuela competitiva, sostenible e innovadora, es clave sostener y mejorar las acciones en educación, fortalecer el compromiso de cada uno de los venezolanos y ampliar el compromiso y responsabilidad social de las empresas, emprendedores, las organizaciones sociales, universidades y el sector público.

En el Panel: “Capital con propósito: El rol de la banca en el desarrollo”, bajo la moderación de Pedro Pacheco, presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Venezuela se demostró que sí son compatibles el capital que maneja la banca con la sostenibilidad. Al iniciar este panel, Pacheco mencionó que desde la Asociación, la banca juega un rol imprescindible en 3 ejes estratégicos y uno de ellos es la sostenibilidad visto como un tema transversal.

Este panel estuvo conformado por Mercedes Mayo, directora de la secretaria general de Bancaribe y líder del programa de Banca Responsable; María Elena Branger, gerente de sostenibilidad del Banco Mercantil y Mariela Cabrera, vicepresidente ejecutiva del productos y servicios del Banco Nacional de Crédito. Las 3 profesionales integran el Comité de los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) en la asociación bancaria creado a finales del año 2024, el cual está contribuyendo con el sector y teniendo un rol protagónico a nivel nacional e internacional, guiados por los principios de la banca responsable y finanzas sostenibles. De hecho, cuentan con el respaldo de la ONU Venezuela para hacer un trabajo conjunto en materia de sostenibilidad.

Por ello, mencionaron los 3 ejes estratégicos del plan de trabajo del comité ASG de la asociación para identificar las oportunidades, dirigir los esfuerzos y potenciar las experiencias de cada banco asociado. Comenzando por el primer eje, que es la sensibilización y promoción de la sostenibilidad en el sector e impulsar los objetivos de desarrollo sostenible la formación; el segundo, la formación para adquirir nuevos conocimientos de dichos principios, con ciclos de talleres prácticos, intercambio de experiencias y herramientas; y el tercer eje es la incidencia para promover la articulación público-privada, establecer alianzas de forma colaborativa con el apoyo de la comunicación que permite visibilizar lo que están haciendo desde el comité.

También dejaron claro que, frente a la nueva realidad en el país, el sector bancario se está transformando e incorporando nuevos aspectos de ASG para afrontar los nuevos desafíos que tienen ante la llegada a Venezuela de nuevas inversiones, proveedores y empresas que trabajan con estándares del primer mundo.

Rodrigo Rodríguez, socio líder de advisory de la empresa PwC Venezuela continúo moderando el tema de los desafíos, de cómo se están preparando las organizaciones ante la llegada de nuevos inversionistas en el sector petrolero, en el panel sobre la “Evolución energética: eficiencia, sostenibilidad e impacto social”.  Allí se evidenció que la seguridad energética no es sólo prender la luz ni producir más petróleo, gas combustible sino en cómo se trasladan las operaciones y venta en alto impacto para la calidad de vida del venezolano, en valor agregado para la infraestructura, en servicios, en beneficios salariales, en capacitación, en educación, en transformaciones reales para el desarrollo integral de Venezuela, porque la seguridad energética es un eje transformador, y no puede darse ese desarrollo si no hay productividad ni competitividad en el sector, aspectos en los que coincidieron las panelistas Susana Brugada, gerente de asuntos públicos de Chevron Venezuela y Cristina Tovar, presidente ejecutivo de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos.

En este sentido, Brugada refirió las prácticas de responsabilidad social corporativa de Chevron como un ejemplo de impacto social y sostenibilidad en el sector energético, colaborando con las comunidades donde tienen sus operaciones y que también son clientes de sus productos y servicios, e igualmente se involucra con la promoción de la educación con atención a las nuevas generaciones, un talento en el que invierten desde niños hasta la universidad para que se involucren en las operaciones petroleras, incluso siguen capacitando a los técnicos y profesionales. También el cuidado de la salud apunta al desarrollo de la sociedad. “Las empresas tienen la responsabilidad de formar parte del ecosistema que se genera en las comunidades alrededor de las operaciones, ofreciendo un retorno para ella que es clave, porque si no, no es sostenible. Si la empresa no se involucra en toda esa cadena de valor educativa, de desarrollo económico, de salud de las comunidades que la rodean van a ser comunidades débiles y eso va a afectar el negocio”.

Tovar reflexionó sobre la importancia del gas en excedentes que tenemos para convertirse en el puente de estabilidad para esa seguridad energética. “El gas es la potencia”.  Venezuela tiene más gas que muchos países de la región y es más costoso usar Diesel que el gas. “Hay que darle el valor de ese recurso, dividirlo en gas libre que no tiene una producción petrolera y gas asociado, el cual requiere más foco en este momento, cómo se lleva y se usa ese balance de cargas para que podamos generar obviamente una estabilidad y sostengamos la seguridad energética”

El tercer panel se dedicó a la “Competitividad social: ¿De la acción humanitaria al desarrollo?” al que fueron invitados Gianluca Rampolla, coordinador residente de las Naciones Unidas en Venezuela; Ramón Ostos, socio director de KPMG en Venezuela y Diana Vegas, presidente del Grupo Social Cesap, con la moderación de Javier Mijares, fundador y director de NEXO Field Relations.

Los tres expertos transitaron desde la incidencia de las organizaciones de la sociedad civil  y el sector privado con el impulso de la Responsabilidad Social Empresarial hacia la respuesta humanitaria de la última década. Compartieron puntos de vista sobre dónde estamos hoy y qué significa en este momento ser un actor competitivo para el financiamiento internacional.

Rampolla destacó que cuando llegó la ayuda humanitaria a Venezuela en 2019, ya la empresa privada del país tenía una conciencia social y unos logros dentro de la acción social con amplia trayectoria, al igual que un ecosistema consolidado y fuerte de organizaciones civiles.   No obstante, dijo que la ayuda llegó retrasada ante una pobreza con un contexto de crisis aguda donde estas vulnerabilidades se venían aún más afectadas por el decaimiento de la economía, la caída del sistema de servicios esenciales y la crisis política.  En este sentido resaltó los principios claves de la ayuda humanitaria como la imparcialidad y la neutralidad. Por ello afirmó que “la consideración política no puede ser un factor en la determinación y la declaración de cuándo existe una crisis humanitaria, condicionando los factores que nos permitan intervenir a través de todos los mecanismos y los instrumentos que tenemos en nuestra disposición. Esa presencial articulada que teníamos ya no existía cuando se montó la arquitectura humanitaria formalmente en ese año”.

Por su parte, Vegas en representación de la sociedad civil organizada, respondió a cómo se vivió esa transición de trabajar bajo un paradigma de desarrollo a trabajar bajo un paradigma humanitario. Las ONG tienen un valor gigante y un tejido social vigoroso por 30 años convirtieron proyectos sociales en soluciones e incidiendo en políticas públicas.  “Nosotros no estábamos preparados para semejante experiencia y en principio no estuvimos de acuerdo en trabajar con asistencia humanitaria porque nos parecía que eso era generar y perpetuar la dependencia, porque promovíamos que las comunidades se hicieran cargo de su vida y pudieran mejorar sus condiciones de vida con su propio esfuerzo. Entonces, hubo que hacer una reingeniería institucional para adecuarnos más”. Así refirió Vegas que fue un choque cultural cuando escuchas que la acción del día era para salvar la vida de las personas hoy. “Sí fue una transición sumamente compleja, pero sin duda, la contribución de la ONU ha sido fundamental”

Ostos ratificó el rol de la empresa en esta transición humanitaria, explicando la manera cómo lo abordaron. “Desde nuestras organizaciones empezamos a notar la crisis humanitaria, realmente en nuestros colaboradores ese recurso tan importante como tu gente y por ello, decidimos hacer algo y ese algo no solamente era lo monetario, así como en las comunidades tan cercanas que padecían directamente los problemas.  Así comenzó el contacto con las ONG que ya tenían experiencia y estaban atendiendo el problema, y muchas de ellas no tenían las competencias, los recursos, y habían perdido sus estructuras internas de control. Entonces, ofrecimos procesos de formación, transferencia de conocimientos, preparación en competencias, habilidades y capacidades acordes a las exigencias de altos estándares de las Naciones Unidas”  

Este panel evidenció que el sector privado entendió que para lograr la competitividad social tuvo que trabajar en alianza con las ONG quienes conocen mejor la realidad de las comunidades y que el sector público también tuvo que colaborar, reconociendo la problemática que estábamos viviendo en esa crisis.

El foro contó con 2 ponencias magistrales en la que compartieron conocimientos, prácticas y tendencias. Así pues, ese espacio recayó en las profesionales venezolanas, Anisabel García, gerente de estrategia de sostenibilidad de Empresas Polar con la ponencia “Sembrando competitividad: 85 años de impulso e impacto positivo” y Claudia Valladares, directora y cofundadora de Impact Hub Caracas quién expuso la ponencia “Liderazgo con sentido: Arquitectura para una Venezuela sostenible”.

García mencionó que la sostenibilidad de Empresa Polar ha estado presente desde su origen e hizo un recorrido en el tiempo destacando la creación de la harina de maíz entre otros productos, la Fundación Empresas Polar, DANAC, CANIA (Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano) pasando por la creación del programa de jubilación desde 1972 pensando en el valor de las personas, los trabajadores y en su futuro.  “La sostenibilidad la concebimos desde el centro y modelo de negocio pasa por la sostenibilidad económica, la social, ambiental, de la empresa, considerando a las personas, la sociedad y el planeta tierra, asegurando su aplicación, con los criterios de sostenibilidad en los procesos, funciones y negocios contribuyendo al bien común”. Ratificó García que en el horizonte de sus operaciones está la búsqueda de un impacto positivo, procurando la regeneración del planeta mediante una cultura que ha transformado el pensar y actuar de cada individuo consciente de su rol como agente de cambio.

Haciendo alusión a los 85 años, García compartió la nueva ambición de Empresas Polar que los lleva a romper barreras para que la gente en el mundo tenga acceso a los elementos fundamentales y así puedan alcanzar su más alto potencial. “Y uno de los ejes para poder alcanzar esa ambición es impulsar, impulsar un mundo mejor”, agregó García.

El recorrido que demostró García con los indicadores de gestión abarcó los las áreas de salud y bienestar, ambiente y bien común. Igualmente presentó los nuevos objetivos para reducir el consumo de agua y electricidad en un 30 % en los próximos 3 años, exponiendo en el foro que ya para el primer trimestre del año 2025-26 llevan un reducción de 14 % en agua y 17,6 % en electricidad, con logros de uso de energías limpias en 6 centros logísticos lo cual representa un consumo del 100 % proveniente de la fuente solar, por ejemplo. 

“Si nosotros queremos que el mundo sea sostenible, cada uno de nosotros debe saber qué es lo que tiene que hacer, lo que le corresponde y eso trasciende el marco empresarial y las organizaciones que estamos representando. Eso es nuestra vida, nuestro día a día”, exhortó García.

Y la última ponencia fue muy inspiradora para estimular el liderazgo con propósito con la vocería de Valladares,  quién al iniciar su ponencia expresó que la competitividad del país no se va a resolver sólo con inversión económica, inversión petrolera o con inversión en tecnología, y llamó a reflexionar sobre la pregunta referida a qué tipo de liderazgo necesita Venezuela para hacer todo la transformación y reconstrucción posible y que alcance mayor competitividad, para lo cual respondió enfáticamente. “Esto requiere un liderazgo”.

“El mundo hoy nos exige un liderazgo muy distinto que habla de cooperación, de colaboración, de empatía, de hacer alianzas, de innovación, de pensamiento sistémico, de capacidad de adaptación, de propósito. Y por eso hoy queremos hablar de propósito”.

Señaló Valladares que hemos aprendido a liderar en una Venezuela muy compleja, una Venezuela que nos ha exigido liderar en incertidumbre, liderar construyendo alianzas en contextos sumamente complejos, difíciles, emprender también sin ninguna garantía, arriesgarnos como si fuera lanzarse al vacío, sostener equipos emocionalmente.

“El propósito no es filantropía, es dirección”. En su argumentación, Valladares, dijo que liderazgo con propósito se puede convertir realmente en dirección, en brújula, en lo que guía a los equipos, en lo que inspire a la gente, en lo que haga que las cosas pasen.  Y justamente indicó que ese el liderazgo con propósito también se convierte en esperanza práctica, la cual, según ella, “no es un concepto simplemente bonito, no niega la realidad, es una esperanza que abraza la realidad, pero que tampoco esa realidad limite lo que somos capaces de hacer y de lo que somos capaces de soñar y de construir juntos utilizando ese liderazgo que empuje a la organización. Es un concepto que habla de la colaboración, de la acción y además de hacer cosas muy concretas desde creer que algo es posible, y este país necesita mucha esperanza práctica”.

Luego de referir varios estudios corporativos, entre ellos el de resiliencia de Delloite, Valladares manifestó que las organizaciones más resilientes son aquellas que tienen un propósito claro, y eso hace que también sus empleados sean más felices, logren mayores ganancias, productividad y mejores retornos.

Finalizó compartiendo 5 tips para la práctica del liderazgo con propósito: 1.- Lidera el para qué hacemos lo que hacemos. 2.- Escucha más de lo que respondes. 3.- Construye más alianzas y no trabajes en silos. 4.- Atrévete a innovar con una metodología de innovación haciendo prototipos como el Design Thinking y 5.- Cuida a las personas mientras persigues resultados que generan impactos.

Concluyó expresando que la Venezuela competitiva y sostenible que queremos vivir debe contar con un liderazgo con propósito que construya confianza, conecte capacidades, cree posibilidades, evidenciando que la ventaja competitiva de estos tiempos, es profundamente humana.

Este Foro ofreció la oportunidad a los participantes inscritos de sumarse a la co-creación de soluciones tangibles desde el conocimiento de cada sector, a través de 3 mesas de trabajo técnicas en modalidad de Workshop planificadas de 2:00 a 4:00 p.m. por 2 horas cada una para facilitar la ruta del desarrollo sostenible y competitividad de la teoría a la acción.

Fluidamente y en espacios en simultáneo las mesas se dedicaron a las áreas de “Finanzas con propósito e inversión social” conla temática central orientada a cómo preparar proyectos para que sean «financiables» bajo los estándares de la banca actual y criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza) con la facilitación de Karla Hernández, Directora de Espabílate Consulting Group; la mesa “Transición verde: Del dato a la operatividad sostenible” con el tema sobre la implementación de procesos sostenibles diseñados para la resiliencia industrial y agroindustrial, incorporando la tecnología como vehículo de optimización y mejores prácticas en campo como modelo de sostenibilidad. Su facilitación la hizo José Riera, Gerente de Ingeniería especializada de Telefónica Venezolana y Mercedes Castillo, Coordinadora de gestión ambiental de Empresas PMC;  y la mesa técnica de trabajo “Desarrollo de competitividad para organizaciones sociales” con el tema de las metodologías de trabajo conjunto para pasar de la intención de aliarse a la ejecución de un proyecto con indicadores compartidos (KPIs), con las facilitadoras Jacqueline Fuentes, Profesora del centro de innovación y emprendimiento del IESA.

El espacio de networking, compañerismo e integración que representó el Foro de Perspectivas Sociales 2026, acogió con calor humano y alegría la firma del acuerdo de cooperación de VenAmCham hacia el Sistema Nacional de Orquesta, de cuyos grupos, se disfrutó de una presentación y repertorio musical ejecutado por 4 estudiantes beneficiados con esa educación musical de El Sistema, permitiendo que el ambiente se contagiase con la admiración y aplausos de los asistentes al foro.  

Perspectivas Sociales 2026: Competitividad en acción fue posible gracias a los patrocinantes premiun:  Alfonzo Rivas, Arcos Dorados, Bancaribe, Banesco, BNC (Banco Nacional de Crédito), Corporación DIGITEL, Empresas Polar, Farmatodo, Grupo Leti, Laboratorios Farma, Grupo Mimesa, Telefónica, Venemergencia y Fundación Provincial.

Patrocinadores Presenciales: Chevron, Coca Cola Femsa, Duncan, Empresas PMC, Envases Venezolanos, Grupo COVECA, Grupo San Simón, Mondelez, Pepsico Alimentos, Taurel, Venevisión y Banco Mercantil.

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