Comité de RRHH febrero: Liderazgo en Tiempos de Incertidumbre PDF Imprimir Correo electrónico

“Las  opiniones expresadas por los expositores en reuniones de los Comités de VenAmCham, reflejados en este reporte, representan los criterios profesionales de sus autores sobre los temas tratados, no una posición de la Cámara ni la de sus Comités.”

VENAMCHAM COMITÉ AL DÍA 

Recursos Humanos

Febrero 2013

Liderazgo en Tiempos de Incertidumbre

Jan Moller/ Calidad Humana Consultores

El Comité de Recursos Humanos (RRHH) tuvo como invitado en el mes de febrero al Consultor Jan Moller, quien compartió con los asistentes un importante tema denominado “Liderazgo en Tiempos de Incertidumbre”.

Antes de entrar a analizar lo que implica el término  liderazgo, es pertinente preguntarnos la definición de “Trabajo en equipo de alto desempeño”. Para ello nos surgen varias palabras claves que explican este concepto, como son: Visión Compartida, Objetivos Claros, Conocimientos Técnicos, Responsabilidad, Seguimiento, Organización, Confianza, Compromiso, Proactividad, Disciplina, entre otros. El reto justamente es esto, lograr un verdadero trabajo en equipo en las organizaciones, donde lo más importante es el Capital Humano.

En el pasado, las organizaciones no estaban interesadas del todo en temas “blandos”, ya que le daban demasiado peso a aquellos “issues” relacionados estrictamente con el negocio. Sin embargo, esta concepción ha cambiado y las empresas han volcado su interés en el conocimiento y manejo de áreas relacionadas con lo humano.

¿Cuál fue el detonante para que se diera este cambio?. Los japoneses dentro de sus estructuras de trabajo comenzaron a desarrollar el concepto de  “Calidad Total”, cuyo principal factor fue fortalecer la cultura del mejoramiento continuo de los procesos.

No obstante con el devenir del tiempo, esta filosofía (que incluso se practicó en occidente) exigió constantes cambios al no dar los resultados esperados y a partir de ello cobró especial interés el llamado “trabajo en equipo”.

El Trabajo en Equipo requiere necesariamente de la sinergia de los actores que lo integran, mediante: comunicación efectiva, respeto, compromiso y confianza. La calidad de las relaciones humanas necesitan de nuevas competencias blandas y de organizaciones emocionalmente inteligentes.

En este orden de ideas, podemos afirmar que “saber” y “hacer” no son suficientes, más bien hay que combinar sabiamente las competencias profesionales (saber y hacer) con las competencias personales “ser”.

 

Saber y Hacer incluyen: Visión Compartida; Objetivos Claros;  Conocimiento; Responsabilidades Definidas; Objetividad, Planificación, Organización, Seguimiento, Resultados.

Ser incluye: Comunicación, Compromiso, Confianza. Respeto, Motivación, Responsabilidad,   Cordialidad; Profesionalismo; Proactividad, Disciplina,Cordialidad, Profesionalismo, Proactividad, Disciplina.

 

Con la mezcla y desarrollo de estas dos competencias logramos organizaciones más eficientes y un liderazgo inspirador, que propulse los cambios necesarios que se pretenden emprender.

 

En este sentido, las organizaciones que poseen una “cultura tradicional de liderazgo” son aquellas en las cuales sus dirigentes son autocráticos, infringen miedo a sus colaboradores, son personas trabajólicas, que se desinteresan por los sentimientos de la gente, califican como urgente permanentemente las actividades, consideran que debe haber espíritu de sacrificio en las funciones que se realicen, entre otros.

 

Esta modalidad de dirección trae como consecuencia efectos contraproducentes en el manejo del personal, puesto que en la mayoría de los casos se generan situaciones de conflictos, frustración, rumores, stress negativos,  insomnio y otros factores nocivos dentro del ambiente laboral.

 

Por tal motivo, surge la interrogante ¿Qué genera el alto desempeño dentro de las empresas? Una de las posibles conclusiones nos la da la creación de un “ambiente de confianza”, en el cual se respeten los siguientes principios:

 

-       Todos somos responsables de lo que hacemos

-       Los sentimientos son importantes

-       El hecho de dedicarnos a áreas “blandas” no nos convierte en líderes blandos

-       Debemos manejarnos en un clima de satisfacción de la gente y convertirnos por ende en “lideres aceptados”: es decir, personas que  tratemos  con respeto a la gente, aún cuando estemos molestos, inspirar confianza, ser justos en el trato con los demás, ser corteses y amables, ser buenos oyentes, mantenernos informados, involucrar al personal en los procesos de toma de decisiones, ser ordenados y organizados, ser flexibles, emocionalmente inteligentes y tener valores.

 

¿Cómo liderizar en  Venezuela?

Nuestro país representa un reto para los líderes empresariales, ya que nos encontramos inmersos dentro de  un entorno difícil y lleno de incertidumbre, en el cual  el marco legal existente constituye el punto de eje que rige a  las diferentes organizaciones. Un ejemplo de ello es la  nueva Ley Orgánica del Trabajo-LOTTT, y las implicaciones y desequilibrios que esta normativa ha traído en la práctica para los empleadores (incremento de ausentismo laboral, conflictos sindicales, inamovilidad,  otros)

Por ende, desde este marco de condiciones que rodean a Venezuela, debemos plantearnos un “Nuevo modelo de liderazgo” que: aprenda de otros líderes exitosos e inspiradores, que se asesore con los demás a fin de ver cuáles son las mejores prácticas y ejecutarlas, que muestre coraje en las decisiones, que refuerce la ética y los valores, que desarrolle el “ser” en las organizaciones, que sea una persona congruente entre lo que piensa y hace, y finalmente, que se lidere a sí mismo.

Para ello, es sumamente prioritario que estos nuevos líderes practiquen la filosofía de la “Indiferencia Responsable”, es decir: aceptar los acontecimientos externos como son y los hechos que no se pueden modificar, y la “Huída Responsable”, que implica alejarse de aquellas situaciones que no se pueden controlar.  Y por último, tener plena fe en que todo al final va a estar bien.

Si se ponen en práctica sabiamente todos estos principios dentro de un rango de racionalidad conjugado con la emocionalidad, los nuevos líderes podrán manejar en forma más eficiente al recurso humano en las empresas, con herramientas cada vez más poderosas, innovadoras  y proactivas.

 

Carolina Ross

 

Dirección de Análisis e Información

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Última actualización el Viernes 22 de Febrero de 2013 16:12