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Semana: 15/10/2006 | 22/10/2007

 

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21/10/2007 Entrevista Edmond Saade, presidente de Venamcham
"La gente rechaza el cambio de modelo"

"En este momento no podemos decir que el Presidente perderá el referendo porque casi el 50% está por la abstención"
ROBERTO GIUSTI

EL UNIVERSAL

Edmond Saade se quita la chaqueta de presidente de la encuestadora Datos y se coloca la de presidente de la Cámara Venezolana Americana de Comercio (Venamcham) para desgranar unas cuantas cifras más o menos explosivas: "las inversiones de Estados Unidos en el país se secaron el año pasado y terminaron en 19 millones de dólares, contra un promedio, en los últimos 10 años, que fluctuaba entre 700 y 800 millones de dólares. Esto refleja una desinversión, en el curso de este año, de 8 mil millones de dólares. Una tendencia sumamente perniciosa para el país porque el capital es fundamental, tanto para la inversión como para la creación de fuentes de empleo formal". Nos recuerda Saade que mil 100 empresas norteamericanas establecidas en el país generan 700 mil puestos de trabajo directa e indirectamen, sólo que "cada día hay menos empleo formal porque las empresas están cerrando o reduciendo actividad".

-Las cifras del Gobierno indican lo contrario. El desempleo ha disminuido.

-El desempleo se está reduciendo porque ellos eliminaron de la base de la población activa la gente que está enrolada en las misiones, en las milicias y en otras actividades promovidas por el Gobierno. Mientras la población crece, disminuye la cantidad de personas incorporadas a la actividad económica propiamente dicha. Así es posible reducir las cifras de desempleo. Hasta hace poco el número de empleados públicos era de un millón 200 mil personas. Hoy en día, según las cifras del INE (Instituto Nacional de Estadísticas), sobrepasa los 2 millones.

-Es decir, la gente está perdiendo empleos productivos por otros que no lo son.

-Eso por un lado. Por el otro opera el cambio de un valor hacia un antivalor. Del trabajo, la disciplina, la dedicación, la formación, se está pasando al hecho pasivo de recibir un subsidio por parte del Estado y por tanto la gente no se ve obligada a buscar trabajo. Además de que el Gobierno le otorga el privilegio, al sector informal de la economía, de establecer cualquier tipo de negocio en cualquier sitio. Este tipo de Estado se acerca a una especie de anarquía económica. En esa situación el empleo formal va desapareciendo.

-¿No es esa una de las características básicas de los regímenes socialistas?

-Sí. Es un cambio intrínseco de modelo. Aquí no hablamos de un modelo capitalista contra uno socialista. Hay matices. Nosotros hemos puesto a la gente a escoger entre un modelo comunista, uno socialista, una democracia social o cualquier otro. El modelo comunista fue escogido por 0,9%, el socialista por 23,8% y la democracia social por un 60%. El público sabe que quiere democracia, con ese apellido: social. Primero las libertades, pero con gran énfasis en lo social y en la responsabilidad del Estado en ese aspecto.

-¿No entiende la gente como democracia social lo que el chavismo está haciendo desde el Gobierno? ¿Subsidiar a la población más allá de la preocupación por el empleo productivo?

-No. La gente quiere el subsidio y el Gobierno ha sido muy activo en cubrir el déficit social a través de las misiones. Pero también quiere que esto se desarrolle en un marco democrático y de libertades. Y esto es así porque no está de acuerdo con los cambios extremos del modelo político.

-¿Entendemos que esa última afirmación la hace como presidente de Datos y por lo tanto sobre la base de las encuestas?

-La mayoría no se opone, en absoluto, sino, todo lo contrario, apoya la reducción de la jornada laboral. Lo mismo ocurre con el fondo social. Pero la mayoría no apoya la reelección indefinida, ni los cambios territoriales, así como expresa el deseo de conservar su propiedad privada. No importa lo que sea. Desde un rancho hasta un carro, un terreno, su bicicleta, su moto.

-¿Quiere usted decir que el Presidente está perdiendo o va a perder el referendo?

-En este momento no podemos decir que el Presidente va a perder el referendo porque esto depende de la participación y hasta el momento un alto nivel de la población (cerca de un 50%) se pronuncia por la abstención. Si esto se mantiene así, muy probablemente el Presidente gane el referendo sin ningún problema.

-¿No resulta una contradicción que la gente se oponga a la reforma, o a la parte medular de ésta y sin embargo el Presidente logre imponerla electoralmente?

-Es una contradicción.

-¿Qué factores provocan esa contradicción?

-La apatía, porque una buena parte de la población (alrededor del 50%) no tiene confianza en el CNE. Luego la falta de un marco referencial importante en la oposición. Y finalmente las confusiones que tiene la gente en cuanto a la significación de los cambios establecidos en la reforma. Como el 90% no sabe de qué trata, muy probablemente no ha evaluado, en forma exacta, el contenido de la reforma y cómo va a actuar. En este momento la abstención es alta y la expectativa de participar se percibe bastante menguada.

-Vistas así las cosas, ¿cómo piensan encarar la situación planteada por la entrada en vigor de lo que luce como una nueva realidad económica y política?

-Primero queremos alertar sobre la reforma a artículos como el 112 o el 115, la situación de la propiedad intelectual y el riesgo que corren derechos básicos de la economía. Si las empresas no pueden operar en un marco referencial establecido dentro de la seguridad jurídica adecuada, se ven imposibilitadas de obtener divisas, promover exportaciones o crear empleo y al mismo tiempo se le imponen restricciones en el campo laboral, muy probablemente se irán del país.

-No es fácil irse cuando, como ocurre con algunas empresas, se tiene décadas en el país y con inversiones muy difíciles de movilizar.

-Algunas empresas, sobre todo las grandes, se quedarán, pero siempre hay un límite. ¿Hasta dónde una empresa podría, en un momento dado, manejarse dentro de un marco operativo muy distinto al que se ha tenido hasta ahora?

-¿Dónde está ese límite?

-No se trata sólo de los derechos referidos a la propiedad privada, goce, disfrute y disposición, sino de un Estado que no ve a la propiedad privada con buenos ojos. La Constitución vigente deja claro que toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes y el Estado es el factor decisivo en el apoyo a la formación de la propiedad y a la libre iniciativa del individuo en la actividad económica. En cambio, la propuesta de reforma, luego de garantizar y reconocer cinco categorías de propiedad, limita la quinta, la privada, a los bienes de uso y consumo y medios de producción legítimamente adquiridos.

-¿Qué significa eso?

-Las preguntas son muchas: ¿Qué quiere decir uso y consumo? ¿Qué son bienes de uso? ¿Serán, acaso, los derechos intangibles como los de autor, marcas comerciales o haberes financieros? ¿Son bienes de uso la casa de la playa, el segundo ve-hículo o el terreno para construir una casa? ¿Qué pasa con los taxistas y sus carros, a veces conducidos por un tercero? ¿Cuántas veces debería una persona utilizar un bien para que sea "de uso"? ¿Qué características tiene un bien de uso? ¿Se puede arrendar? ¿Cómo se dispone de él? ¿Si uno deja de usar una propiedad privada se revierte ésta a propiedad pública? Esos son cuestionamientos que la población hace y seguirá haciendo.

-Si el marco general es la creación de Estado socialista, la respuesta a esas preguntas está clara: se persigue eliminar la propiedad privada, incluso aquella de los bienes denominados "de uso".

-Sería bueno que se aclarara porque según Venamcham no existen razones que justifiquen la calificación de bien de uso o de consumo. Se introduce una ambigüedad peligrosa para la economía. Si alguien dice, a partir de mañana, que los medios de producción son del Estado, nosotros decimos, muy bien, esto es un sistema comunista, centralizado, de socialismo extremo. Y sabremos a qué atenernos. Pero, mientras tanto, estas son las preguntas que nuestros asociados seguirán haciéndose.

-¿No se las ha respondido usted?

-No tengo respuestas. Estas deben venir del sector oficial. Nosotros pedimos una audiencia a la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores. Lamentablemente no ha tenido tiempo. En todo caso, enviamos todas estas inquietudes a los diputados.

-¿Cómo vislumbra al país una vez en vigencia la reforma?

-El cambio de modelo podría acarrear cambios sumamente difíciles para la economía. Si el Gobierno quiere eliminar la propiedad privada y asumir los medios de producción entraríamos en una etapa triste.La Historia demuestra que los modelos donde la iniciativa privada o la posibilidad de invertir fueron restringidas o eliminadas han fracasado. En países comunistas como China prevalecen ahora los derechos a la propiedad privada. Lo mismo está ocurriendo en Vietnam. Y hasta en Cuba hay indicios de cambios dirigidos a una economía capitalista. Sería muy triste que Venezuela retroceda en el tiempo simplemente porque tenemos petróleo.

 

 

20/10/2007 EDMOND SAADE Inversión de EE UU en Venezuela cayó más de 100% en 2006

En Venezuela hay un ambiente antieconómico para el inversionista"
El presidente de Venancham critica los cambios a la Constitución que próximamente se someterán a consideración de los venezolanos. Sin embargo, avizora que las compañías estadounidenses se adecuarán a las nuevas reglas de juego

Edmond Saade, presidente de la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria, fue elegido en enero de 2006 por un período de dos años. No imaginaba entonces que tendría que lidiar con la estatización de empresas controladas por capital estadounidenses –Cantv (Verizon) y EDC (AES)-, ni con el viraje socialista que el Gobierno pretende dar. "En 2006, la inversión de compañías de Estados Unidos en Venezuela cayó a 19 millones de dólares. El promedio en los años anteriores oscilaba entre 500 millones y 700 millones de dólares. Esto produjo una desinversión de 8.000 millones de dólares. En 2007, se tornó totalmente negativo".

–¿Está dispuesto a postularse para un próximo período?
–Ni de v....

La espontánea expresión de Saade responde a la compleja situación con la que deberá lidiar la empresa privada de capital estadounidense si se aprueba la reforma constitucional en el referéndum del próximo 2 de diciembre. El artículo 112, aprobado la noche del jueves por el Parlamento, no garantiza el derecho de los ciudadanos para dedicarse a la actividad económica de su preferencia. Además, el Estado no promoverá la iniciativa privada.

–¿Qué destino augura para la empresa privada si este artículo se incluye tal cual en la reforma? –La libertad económica es un pilar básico para la inversión. Debe respetarse y mantenerse, sin perjuicio de que el Estado pueda promover y fi nanciar modelos que lleven bienestar y felicidad para el pueblo. Mientras esto ocurre en el Parlamento, muy probablemente debe haber gente en el Gobierno que están analizando las consecuencias de la aprobación de ese artículo.

–¿En Venezuela se está invirtiendo o se está haciendo negocios? –Se está invirtiendo en negocios que ofrezcan una rentabilidad rápida.

–¿Chávez toma estas medidas que afectan la iniciativa privada para que su discurso antiestadounidense no se quede sólo en la retórica? ¿El Presidente quiere acabar con las empresas estadounidenses en Venezuela? –Creo que no. Se trata de un proceso socialista que limita la operatividad de la empresa privada. Tenemos una relación económica positiva, tenemos 1.200 compañías que están operando en Venezuela y que ofrecen empleo estable. Pienso que las compañías estadounidenses se van a adecuar al nuevo modus operandi.
–¿Le conviene a las compañías estadounidenses adecuarse al nuevo modus operandi? –Las grandes compañías no se verán muy afectadas, pero las medianas y pequeñas industrias, cuya fl exibilidad de inversión es menor, obviamente sí. 60% de las empresas afi liadas Venancham son compañías medianas y pequeñas.

–¿Qué otros artículos de la reforma preocupan a Venancham? –La redacción del artículo 115 es muy ambigua porque no identifi ca qué son bienes de uso y qué son bienes de consumo. Como decía Luis Miquilena, ¿con qué se come eso? El individuo no sabe en qué situación se encuentra. La peor cosa en un proceso económico es la incertidumbre. La gente empieza a hacer cualquier cosa con tal de proteger su patrimonio. Si Venezuela quiere continuar en el sendero del progreso y el crecimiento económico no debería hacer estos cambios.

–Un miembro del gabinete económico no estaría tan de acuerdo con usted. ¿Por qué está tan seguro de que el socialismo venezolano no seguirá el camino del progreso?
–En los últimos 120 años ha quedado demostrado que la economía socialista trunca el progreso y el crecimiento económico al centralizar el Estado y manejar los medios de producción. De esa manera elimina el incentivo del capital privado –Sobre ese punto, el presidente Hugo Chávez dijo que uno de los errores del socialismo soviético había sido el control estatal de todos los medios de producción. El Gobierno ha manifestado que dejará espacio a la iniciativa privada. –Al ampliar la presencia del Estado en el cuadro productivo y dejar un pequeño trocito para la empresa privada, poco a poco se cerrarán las posibilidades de crecimiento e inversión. En cuanto a los medios de producción legítimamente adquiridos, la reforma coloca al propietario en la permanente necesidad de demostrar la legitimidad de la adquisición. La carga de la prueba está invertida. En economía tienen que existir los controles para evitar los monopolios y fi scalizar la recaudación de impuestos, pero se debe facilitar las cosas al productor. Si no hay inversión, ¿dónde habrá empleo formal? Nos preocupa también que la propuesta de reforma establezca la posibilidad de la ocupación inmediata de los bienes por expropiar sin indemnización previa. Ello, además de constituir una grave injusticia y coloca al propietario de cualquier bien en un estado de indefensión total. En Venezuela hay un ambiente antieconómico para el inversionista y para que la persona pueda ver el futuro con cierta perspectiva. Es cierto que ser humano, por su naturaleza, tiende al egoísmo...

–Si el ser humano tiende al egoísmo, ¿qué de malo tiene que el inversionista o el hacendado demuestre que los bienes y las tierras que posee fueron adquiridos legítimamente? –Estoy de acuerdo con que el latifundista deba probar la propiedad de grandes extensiones de terreno. Pero hay que dejar que las instituciones se pronuncien, que cumplan sus funciones. Si el Tribunal Supremo de Justicia dictamina, por ejemplo, que los propietarios de la Hacienda La Marqueseña, en Barinas, ocuparon de manera ilegal esos terrenos, es una decisión que hay que aceptar. El derecho no puede ser maleable y melifl uo. Este razonamiento me da pie para referirme a la propiedad intelectual, otro aspecto polémico de la propuesta presentada por el presidente Hugo Chávez. Esto realmente es un exabrupto. Se elimina la protección del derecho a la propiedad industrial, es decir las marcas y patentes. Hay como quince convenios internacionales suscritos por Venezuela que protegen ese derecho. Esto desnaturaliza el derecho a la propiedad intelectual. Con una disposición constitucional como esta, Venezuela se convertirá en el paraíso de la piratería. ¿Cómo quedan el cineasta, el escritor o el cantante venezolano? Esta situación creará no sólo un caos jurídico, sino que fomentará la estampida de la inversión.

La inversión, insisto, necesita seguridad jurídica y derechos garantizados.

–¿Qué sentido tiene la existencia de una cámara como Venancham con una inversión que cada día decrece y el abierto sentimiento antiestadounidense del Gobierno?
–El futuro está en manos de Dios, pero estoy seguro de que muchísimas compañías de capital estadounidense mantendrán sus operaciones en Venezuela.

 

 

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mseara@venamcham.org


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