Semana: 02/05/2006 | 08/05/2006

 

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03/05/2006 Ratifican que Ley Antimonopolio no se aplicará al Estado venezolano

ERNESTO J. TOVAR

El diputado Ricardo Gutiérrez, presidente de la Comisión de Desarrollo Económico, dejó entrever que se mantendría el criterio legislativo planteado en el proyecto de Ley Antimonopolio, que excluye al Estado venezolano del ámbito de aplicación de dicho texto legal.

Esta situación se produciría a pesar de las observaciones hechas por voceros de cámaras de industriales, empresarios y académicos, en torno a lo perjudicial que sería el privilegio del Estado en su actuación como agente económico.

Sabiduría
El diputado Gutiérrez manifestó "diferir en algunas posiciones políticas e ideológicas presentadas, como por ejemplo que el Estado no goce de la exclusión de algunos aspectos de la Ley Antimonopolio".

Justificó esta particularidad señalando que "históricamente, el Estado venezolano ha tenido un papel rector muy fuerte, sobre todo por ser el dueño de las riquezas básicas, por lo que en el marco de un Estado social y de Derecho esta ley se acoge a lo planteado en la Constitución Bolivariana".

Gutiérrez descarta un efecto perjudicial sobre la competencia por parte del Estado, al no ser incluido dentro del ámbito de aplicación de la ley.

"Las acciones del Estado siempre estarán orientadas a preservar, beneficiar y satisfacer los intereses de los venezolanos, mediante la instalacion de un nuevo modelo economico. El Estado usará todos sus recursos para beneficiar a la mayoría y no para perjudicar al consumidor".

Sin embargo, durante la ronda de consulta pública en la Asamblea, se expusieron ante la Comisión de Desarrollo Económico algunas objeciones y consideraciones contenidas en el proyecto de ley aprobado en primera discusión de la plenaria legislativa.

Cuestionamientos
Representantes de Cavidea, Venamcham, Sidor, Pdvsa, Conindustria y Consecomercio, destacaron en sus observaciones elementos como los sujetos de aplicación de la Ley Antimonopolio, la sanción de los delitos, las medidas ante posibles infracciones a la ley y el propio objetivo del texto legal.

José Ignacio Hernández, profesor de Derecho de la Universidad Central de Venezuela, aseguró que en atención a los principios de igualdad contemplados dentro de la Constitución Bolivariana, los sectores público y privado deben concurrir a la actividad económica con las mismas oportunidades y condiciones.

A su juicio, las empresas del Estado podrían abusar de la posición de dominio de la que dispongan, redundando en el perjuicio de los consumidores, violentándose así el norte principal del derecho a la libre competencia.

Por otra parte, se planteó al Poder Legislativo lo desproporcional de las multas para los infractores, que según el proyecto de ley, podrían ascender a 40% de los ingresos brutos.

También se cuestionó lo inapropiado de medidas cautelares como el decomiso de mercancías en caso de acaparamiento. Según el abogado Miguel Mónaco, de la Uni versidad Católica Andrés Bello, esta es una materia ya contemplada en la Ley de Protección al Consumidor, además que el decomiso podría empeorar las condiciones de la libre competencia, objeto de protección principal de una ley de este tipo.

Sobre este último particular, Claudia Curiel, gerente de Conindustria, explicó que "la libre competencia y la eficiencia económica no están bien resguardadas si los bienes tutelares no quedan bien defi nidos".

 


 

03/05/2006 Discurso político no afecta comercio entre Venezuela y Estados Unidos

Por cuarto año consecutivo se observó un intercambio comercial bilateral en ascenso, que se consolidó en 2005 de acuerdo con cifras definitivas de Venamcham. Se espera una expansión importante a finales de 2006

AHIANA FIGUEROA

El intercambio comercial entre Venezuela con los diversos países con los que mantiene relaciones de negocio se ubicó al cierre del año 2005 en 79,4 millardos de dólares. De este monto, la balanza comercial entre Venezuela y Estados Unidos asciende a 40,3 millardos de dólares, de los cuales 33,9 millardos corresponden a exportaciones de productos petroleros y no petroleros, y 6,4 millardos a importaciones.

Según un informe de la Cámara Venezolana Americana de Industria y Comercio (Venamcham), el intercambio bilateral aumentó el pasado año en 102,3% con respecto a 2003 y en 35,73% en comparación con 2004.

Esto da como resultado que en promedio desde 1996 a 2005 el comercio binacional representa más de 51,36% del intercambio total. Sin embargo, la participación de Estados Unidos fue de 49,98% durante el pasado año.

“Más allá de alguna posible variación porcentual, Estados Unidos siempre se ha ubicado como el principal socio comercial para Venezuela”, se destaca en el informe de Venamcham, publicado en marzo de este año.

A pesar del cuestionamiento del Gobierno nacional contra la política estadounidense, Venezuela ocupa el puesto número 8 como aliado comercial para la nación del Norte. Lo que revela que el discurso político no ha afectado el comercio entre ambos países. De hecho, las cifras oficiales dan cuentan de una balanza comercial superavitaria favorable a Venezuela de 27,5 millardos de dólares.

Analistas económicos sostienen que la estabilidad de los volúmenes de exportaciones petroleras contribuyó a ese saldo positivo.

Cabe destacar que la cesta de crudo venezolana terminó 2005 con un promedio de 44,39 dólares, lo que se tradujo en un incremento de precios cercano a 35% con respecto al año anterior.

Destacan que en la expansión del intercambio binacional también influyó el crecimiento económico venezolano, que con resultados de 17,9% y 9,4% del producto interno bruto, en los años 2004 y 2005, permitió un aumento en la demanda de bienes y servicios importados, fundamentalmente maquinarias y equipos, y bienes de consumo intermedio, los cuales representan dos tercios del total de compras venezolanas en los distintos mercados del mundo.

Mercado atractivo
El informe de Venamcham indica que para 2005 el intercambio entre Venezuela y el estado de Florida, específicamente, creció 42% con respecto al 2004 y en 180% con relación a 2003.

“El peso que tiene este intercambio sobre el total del comercio que se mantiene con Estados Unidos es de 14% . Las exportaciones desde nuestro país hacia esa región se ubicaron en 2,0 millardos de dólares”.

Al comparar este resultado con 2004 se observa que los productos venezolanos que ingresaron a través de los puertos ubicados en el estado de Florida registraron un alza de 38% .

“En el año 2001 se inició un proceso de caída que fue revertido en 2004. Durante 2001 al 2003, la pérdida en el intercambio binacional fue de 36% ”, se explicó en el informe.

Con estas cifras se revela que Venezuela recuperó el segundo puesto como principal socio comercial de esta región norteamericana, una posición perdida en los tres años anteriores.

Los analistas prevén que con una expectativa de crecimiento económico por parte del país para 2006 y con una estabilidad en los precios del petróleo, las exportaciones en el mercado norteamericano se mantendrán en un buen nivel.

 


 

01/05/2006 Criterio de Venamcham ante la súbita decisión de Chávez
Cerrar la puerta a CAN perjudica a la industria básica venezolana a

Caracas, mayo 1º (REDACTA).- Frente a la crisis planteada en la Comunidad Andina de Naciones (CAN) ante la salida de Venezuela, la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (Venamcham) sustenta el criterio de que es un error subestimar el papel de ese bloque económico subregional para el comercio venezolano.

En su sección de opinión, la publicación electrónica de la cámara empresarial binacional se pregunta qué hay detrás del retiro de Venezuela, señalando que, “sin duda alguna, la Comunidad Andina de Naciones (CAN) atraviesa una de sus etapas más críticas, y diversos expertos en temas de integración coinciden en que éste es un golpe irreversible, cuyas consecuencias pueden concretarse, desde un retroceso en los niveles de integración económica que había alcanzado hasta los momentos, hasta la más extrema, que contemplaría la desaparición de la CAN”.

Agrega que “no resulta exagerado plantearlo, si tomamos en cuenta que el principal eje de comercio bilateral que contribuye con el crecimiento del comercio de la CAN, lo representa Colombia-Venezuela, socios comerciales por excelencia, con US $ 1,022 millones de exportaciones de Venezuela hacia Colombia, y US $ 2,113 millones de Colombia a Venezuela, según cifras de la Secretaría General de la CAN para el año 2005, lo cual representa 35% del intercambio comercial andino para ese año”.

“Irónicamente, el grupo andino surgió de una experiencia discriminatoria de países económicamente más fuertes sobre países económicamente más débiles: la Alalc (Asociación Latinoamericana de Libre Comercio), en la que los países de mayor peso económico como Brasil, México y Argentina, obtenían los mayores beneficios afectando los intereses de los medianos y pequeños países de la subregión andina.

De allí nace el objetivo de estos países por cambiar el modelo de integración que atendiera a sus necesidades reales. Se suscribe entonces el Acuerdo de Cartagena por los gobiernos de Chile, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia el 26 de mayo de 1969. Posteriormente, en 1973, ingresa Venezuela y en 1976, se produce la primera denuncia del Acuerdo por parte de Chile”.

Recuerda que “en 2006, justo cuando la CAN anuncia un nuevo récord histórico en el intercambio comercial intracomunitario de US$ 8.922 millones de dólares alcanzado en el año 2005, Venezuela anuncia su desincorporación del grupo, en vista de la firma de Colombia y Perú de tratados de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, los cuales desvirtuarían los acuerdos de cooperación comercial regional al traer como consecuencia importaciones trianguladas procedentes de EE.UU., a través de Colombia, así como la promoción de mecanismos basados en la propuesta del Alca”.

Añade que, sin embargo, “al analizar esta información emanada por las fuentes gubernamentales, es importante tomar en cuenta otros factores, que posiblemente, están detrás de la súbita decisión de retiro de Venezuela, tal como el nivel de mercado común que adquiere la CAN en el año 2005, con el cual se compromete a adquirir libre circulación de servicios, movilidad de la mano de obra, capital y tecnología, además de adoptar un sistema institucional común, es decir, crear mecanismos para desarrollar una agenda social, política agropecuaria y política exterior en común, además de la creación de zonas de integración fronteriza e implementación de planes de cooperación para la lucha antidrogas y delitos conexos”.

“Todo esto supone solución de controversias y apoyo jurídico dentro de la comunidad. Sería conveniente evaluar la correspondencia entre la puesta en marcha de estos propósitos y los intereses del Gobierno venezolano a largo plazo. Ciertamente, es válido reconocer que el desempeño comercial de algunos de los países andinos ha disminuido en comparación con otros períodos, esto como consecuencia de los altibajos en las estructuras macroeconómicas de cada país. En el caso de Venezuela, se presenta una tasa negativa de crecimiento intracomunitaria de 9.4% en 2005, al descender de US $1,988 millones a US $1,801 millones, después de un excelente desempeño generado en el año 2004. La razón está en la desviación de algunas de las compras realizadas por Ecuador y Perú hacia el mercado colombiano”.

Venamcham considera que, sin embargo, “subestimar el papel de la CAN para el comercio venezolano es un error; Venezuela posee 20% de participación porcentual en las exportaciones intracomunitarias (la segunda más importante después de Colombia), y en el año 2005 alcanzó la cifra de US $ 3,135 millones de intercambio andino, y cerrar la puerta a la CAN significa perjudicar a la industria básica venezolana, específicamente las exportaciones de químicos como el propileno, la urea y metalurgia”.

“También afecta a diversas manufacturas de metales comunes, tabaco y productos del sector automotor, cuyo destino principal es Colombia. Por el lado de las importaciones, Venezuela se beneficia de productos de la agroindustria, en especial, lácteos, azúcar y confites, bienes de la industria liviana como confecciones, textiles, calzado, cuero, plástico, artículos de higiene, bienes de la industria básica como metalúrgica, medicamentos y papel e industria automotriz. Este último registró un crecimiento de 374%, proveniente de las ventas procedentes de Colombia a Venezuela, entre enero y abril de 2005, dado el convenio automotor andino, según cifras del Banco de Comercio Exterior de Colombia”.

la cámara binacional también estima que “en cuanto a los temas sociales, culturales, educativos y hasta ambientales, la CAN ha contribuido con la creación de una estructura institucional y acuerdos supranacionales, así como futuras negociaciones con otros grupos, tal es el caso de la negociación del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, y el proyecto de creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones”.

Para Venamcham “aún no está clara la forma en que Venezuela se irá desincorporando de la CAN, aunque todo pareciera indicar (basado en la experiencia chilena) que será gradual; no obstante, esto no se puede asegurar, hasta tanto no se efectúe la reunión competente en la Secretaría General de la Comunidad Andina, en convocatoria con todos los ministros de Comercio Exterior de los cinco países miembros, en donde Venezuela solicite o no la reducción del plazo al que la normativa del acuerdo regional de integración le obliga a mantener las ventajas de la zona de libre comercio y su característica de unión aduanera (arancel externo común) por cinco años”.

Para concluir, Venamcham se pregunta si ¿salir de la CAN significará ganar-ganar para Venezuela? o ¿resultará la vía corta para aproximarse más al sur?

 


 

 

Se agota el inventario de oficinas

El inventario de oficinas disponibles en el país ha disminuido, mientras la demanda tiende a crecer a la par del PIB. Aunque no hay suficientes nuevas construcciones para subsanar el déficit existente (sólo en Caracas se estima en 150 mil metros cuadrados), existe una oportunidad de negocios interesante para los inversionistas del sector de la construcción y los bienes raíces.

Sharay Angulo

Hablar del mercado de oficinas en Venezuela equivale a referirse casi exclusivamente a la capital del país y algunas de sus ciudades más importantes económicamente, como lo son Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Puerto la Cruz y Puerto Ordaz. Y aunque no existen cifras auditadas que abarquen todo el territorio nacional, Ignacio Benavides, vicepresidente de Comercialización y Relaciones Institucionales del Fondo de Valores Inmobiliarios (FVI), estima que “existe un déficit de 210 mil metros cuadrados de oficinas en Venezuela, de los cuales solamente el área metropolitana de Caracas representa unos 150 mil metros cuadrados”.

Vale destacar que la zona este de Caracas (con su conocida Milla de Oro) es la mejor cotizada, y comprende unos 300 mil metros cuadrados, con apenas 3,86% de desocupación. El segmento de oficinas triple A (con 25% del metraje) tiene la mayor demanda, y actualmente no hay espacios vacantes. Por ende, es aquí en donde se vislumbran las mayores oportunidades para los inversionistas del sector de la construcción y los bienes raíces, pues el déficit actual solamente en el nicho de las triple A es de unos 70 mil metros cuadrados.

Sin duda, “la disponibilidad de oficinas ha mermado considerablemente y no hay suficientes nuevas construcciones para atender la demanda. Pero debido a la escasa oferta actual, otras áreas que estaban deprimidas se han reactivado como opciones válidas”, advierte el FVI. Muestra de ello es que si bien Chacao concentra la mayor participación en área comercializada de oficinas por municipios en Caracas (con 39%), al mes de septiembre de 2005 la jurisdicción de Libertador obtuvo la mayor cuota en el número de operaciones de oficinas realizadas, con 39% (ver gráfico De oeste a este).

El centro financiero. Ahora bien, el hecho de que Caracas atraiga la mayor parte de la demanda de inmuebles para ser utilizados con fines comerciales tiene explicaciones históricas. Ya a finales de la primera mitad del siglo pasado el centro capitalino empezaba a delinearse como el mayor polo financiero de la ciudad, pues fue allí donde se erigieron las principales sedes bancarias y organismos gubernamentales alrededor de los cuales giraban las operaciones de las empresas de esa época. En la actualidad, el corazón caraqueño ya no es atractivo para la instalación de oficinas privadas (y ni siquiera públicas), debido principalmente al deterioro que ha experimentado con el paso de los años. Los problemas que afronta esta zona (que incluso pudo haberse convertido en un atractivo turístico por sus reminiscencias coloniales) incluyen la vialidad, carencia de servicios públicos (las fallas en la recolección de la basura e iluminación son casos iconos), el crecimiento indiscriminado de la buhonería, la mendicidad e inseguridad.

Por esto, poco a poco el principal polo financiero de la ciudad se fue trasladando hacia el este. Conocedores del sector coinciden en que “cuando el centro de Caracas perdió el atractivo comercial del siglo XX, el eje Plaza Venezuela-Chacaíto fue el que mejor se cotizó”. Lamentablemente, esta área también empezó a devaluarse y, por ejemplo, en el bulevar de Sabana Grande hay edificios relativamente nuevos que se han hecho casi inaccesibles y muy inseguros, debido a la presencia de buhoneros que se “apoderaron” de la zona bajo la mirada cómplice de las autoridades municipales.

Más recientemente (desde hace poco más de 10 años) ocurrió el auge de los municipios Chacao y Baruta, pues éstos presentan entornos mucho más controlados y seguros, que les permiten a las empresas garantizar la calidad de vida de sus empleados. Hoy es tal la importancia que han cobrado estas alcaldías para el mercado de oficinas, que en Chacao los corredores inmobiliarios idearon la popularmente llamada Milla de oro, por su atractivo para erigir edificios corporativos de fácil colocación y elevada rentabilidad.

Mercado dorado. Es importante tener claro que “el mercado de oficinas del este de Caracas (o zona premium) comprende la zona que va desde Chacaíto hasta Parque del Este, tomando como eje la avenida Francisco de Miranda, en la llamada Milla de Oro de la ciudad. Abarca hasta la Cota Mil (avenida Boyacá) por el norte, e incluye Las Mercedes por el sureste”, explica Benavides. Las urbanizaciones que comprende son, en el mismo orden, El Rosal, Las Mercedes, Campo Alegre, La Castellana, Altamira y Los Palos Grandes. De acuerdo con data del FVI y la firma CB Richard Ellis, la oferta de edificios clase A, doble A y triple A en el este de la capital está estimado en unos 300 mil metros cuadrados, de los cuales sólo hay vacantes unos 11.691 metros cuadrados en conjunto, por lo que el porcentaje de desocupación es de apenas 3,86%.

En esta zona premium el FVI tiene una participación de 26%, con unos 80 mil metros cuadrados de las edificaciones existentes (60 mil metros cuadrados del FVI son de edificios triple A). Y, según Benavides, “si no se construyen nuevos proyectos en esta zona desde ya, para 2008 habrá un déficit de oficinas de unos 120 mil metros cuadrados (o más)”.

La Constructora Sambil también cuenta con una tajada interesante en este mercado, gracias a los 10 mil metros cuadrados de oficinas que posee en el Centro Lido (quedan disponibles 2 mil metros cuadrados), a otros 10 mil metros cuadrados en la torre 3M y a 5 mil metros cuadrados en la torre Credicard (también aquí hay 2 mil metros cuadrados vacantes), explica Roberto Cohen, socio y director de la constructora. El resto de las oficinas en el este de la ciudad le pertenecen a particulares, y los datos del mercado no incluyen las edificaciones propiedad de una sola empresa.

Muy lujosas. Como ya se mencionó antes, las oficinas triple A representan 25% del mercado en el este de Caracas, y no existen en la actualidad espacios vacantes. El problema se agrava porque precisamente estos espacios son los más demandados, especialmente por compañías transnacionales que deben atender estrictas normas internacionales de seguridad. El déficit en este segmento particular se estima en unos 70 mil metros cuadrados este año, pero para los inversionistas del sector esto también se traduce en una gran oportunidad de negocio. De acuerdo con estudios del FVI, “ha habido un cambio importante en la demanda de oficinas, pues ya no proviene exclusivamente de Estados Unidos y Europa, sino que ahora tenemos compañías provenientes de Rusia, Brasil, China, Chile, India, Noruega, entre otras. Esto implica que las expectativas sean diferentes dentro del denominador común corporativo, por lo que es preciso adaptarse para lograr negocios de beneficio mutuo y relaciones a largo plazo. El cliente local también se ha perfeccionado y es tan exigente, o a veces más, como el cliente internacional”.

En una ponencia realizada para Venamcham a mediados de febrero, Benavides anunció que “existe gran potencial entre las empresas ya establecidas en otras zonas de la ciudad, que tienen expectativas reales de mudarse por reingeniería (crecimiento-reducción), mejora de planta física (para cumplir con estándares internacionales y exigencias de aseguradoras), cambio de imagen o seguridad. Igualmente, los distintos organismos adscritos al gobierno central se ha convertido en un demandante importante de espacios en el este de Caracas, con gran poder de negociación y necesidad de soluciones inmediatas”. A modo de referencia, actualmente el precio promedio para la renta mensual por metro cuadrado es de 27,71 dólares en el este de Caracas; mientras que el precio promedio para la venta es de 2.830,73 dólares por metro cuadrado, según estadísticas producto de un trabajo realizado conjuntamente por las firmas de asesoría inmobiliaria CB Richard Ellis, Ferca Rentasl y Matrix Reallty. Según Beatriz Yilo, Managing Director de CB Richard Ellis, el precio del metro cuadrado para la venta en el centro de la ciudad se ubica entre 1 y 2 millones de bolívares; mientras que en el eje plaza Venezuela-Chacaíto el metro cuadrado para oficinas tiene un precio promedio alrededor de los 3,6 millones de bolívares. Sin embargo, vale acotar que la inflación y el aumento de la demanda frente a la escasa oferta de oficinas existente ha propiciado una tendencia al alza en los precios en general.

Bloques de oportunidades. En este momento se adelantan trabajos por unos 80 mil metros cuadrados de oficinas triple A en el este de la capital, pero pasarán algunos años antes de que estas edificaciones puedan cubrir la demanda acumulada (70 mil metros cuadrados en 2006). Dentro de esta extensión en construcción, el FVI y la Constructora Sambil tienen en conjunto una participación de poco más de 50% con el proyecto Galipán, “de 43 mil metros cuadrados de área comercial, que estará listo en el primer trimestre de 2008 y que requirió una inversión de 43 millones de dólares. Se trata de una edificación moderna, con tecnología de punta y con una de las mejores ubicaciones de la ciudad en El Rosal”, señaló Benavides. Cohen informó que ya se colocó 42% de los espacios de este proyecto, y el Banco del Caribe escogió una de las torres (de 14 mil metros cuadrados) para instalar lo que será su nueva sede. “Aunque la actividad en los últimos años no ha sido intensa, se han desarrollado algunas edificaciones de oficinas en las urbanizaciones Las Mercedes y El Rosal, que en su mayoría han ido siendo adquiridas por empresas que las utilizarán como su sede corporativa. Por otra parte, existen otros tres excelentes desarrollos de oficinas en proceso de proyecto y permisología, cuya ejecución debe iniciarse probablemente este año. Estos desarrollos estarán ubicados particularmente en La Castellana y en unos 36-40 meses, aproximadamente, arrojarán al mercado 40 mil metros cuadrados más de oficinas. De hecho, algunos de estos proyectos ya están parcialmente comprometidos con clientes corporativos”, explicó Beatriz Yilo, Managing Director de CB Richard Ellis.

Para el FVI el tema de la ubicación es central cuando se trata de instalar un edificio corporativo, al punto de que aseguran que incluso “en el este de Caracas ningún negocio del FVI ha resultado exitoso si no se encuentra en un buen lugar. Por tanto, las edificaciones triple A se han concentrado en El Rosal y en el sector La Castellana-Los Palos Grandes, siempre en el eje de la avenida Francisco de Miranda y el Metro de Caracas, con los servicios que ofrece el Municipio Chacao, considerado de los más confiables del país”. Sin embargo, otros seis factores afectan la toma de decisiones de negocios en el sector inmobiliario de oficinas, según esta firma: 1. Precio; 2. Oferta y demanda; 3. Inventario; 4. Economía y finanzas; 5. Política, y 6. Planta física. De acuerdo con Benavides, “en la medida que crezca la economía de manera estructurada y sostenida, el mercado de oficinas triple A también crecerá junto al PIB”, por lo que la incidencia de los factores económicos y políticos es primordial en el éxito de este negocio. “Actualmente la situación (en el sector) es incierta, pero existen oportunidades donde en muchos casos el retorno está en proporción directa con el riesgo”, aseguró el ejecutivo, no sin antes acotar que “ciertas trabas, como la obligatoriedad de hacer los contratos en bolívares y las regulaciones en los precios de los estacionamientos, han mermado la generación de recursos con respecto a las inversiones en el sector”.

Yilo, por su parte, cree que “definitivamente, sí existen múltiples oportunidades para los inversionistas de la construcción en el mercado de oficinas en localizaciones premium. Si se consideran la escasez de oferta actual, la demanda potencial (que considera no es tan elevada, pero es aún significativa), la existencia de edificaciones susceptibles de remodelación (Chacao y Las Mercedes) y la potencialidad representada por edificaciones unifamiliares que pueden ser demolidas para la construcción de edificaciones de oficina (Las Mercedes), se puede percibir que hay un nicho en el cual existe un potencial interesante de negocio inmobiliario.”

 


 

PLENARIA AN
En tres semanas presentarán proyecto de ley antimonopolio

A más tardar en tres semanas, la plenaria de la Asamblea Nacional comenzará a debatir en segunda discusión el proyecto de Ley contra el Monopolio, el Oligopolio y las Prácticas Ilegales, según lo informó ayer el presidente de la comisión especial que la elabora, Ricardo Gutiérrez —Podemos—.

Gutiérrez organizó en el Palacio Federal Legislativo, una jornada de consulta con diversos sectores económicos del país, para compartir opiniones en torno al instrumento legal que prevé, entre otros aspectos, sanciones pecuniarias equivalentes al 40% del patrimonio de las empresas que incurran en el delito de usura.

“Esta ley, que ya fue aprobada en primera discusión, debe ser consultada ampliamente. En los próximos días trasladaremos las reuniones al interior del país, a las jornadas de parlamentarismo social de calle, a los productores, a las cooperativas, etc., para que puedan hacer sus aportes”.

El jueves de la semana pasada, los diputados de la comisión se reunieron con algunos representantes de Fedecámaras y este martes lo hicieron con voceros de Cavidea, la Asociación Bancaria, Conapri y Venamcham.

Esta ley, indicó, busca promover el desarrollo sostenido de la economía nacional a partir de la transformación del aparato productivo.

Como quiera que la economía exige transparencia, reglas claras y seguridad jurídica, Gutiérrez insistió en que ellas deben quedar perfectamente establecidas: al Estado se le concede, por razones de seguridad y defensa de la nación, el monopolio de actividades como las petroleras, gasíferas y mineras; se imponen elevadas multas por la comisión de los delitos tipificados en la ley; se incluyen los delitos de acaparamiento, especulación y usura.

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