
07/03/2007 “Promoviendo Líderes Socialmente Responsables” se enfocará en proyectos sociales
Ya se inició el III Concurso universitario “Promoviendo Líderes Socialmente Responsables” organizado por Alianza Social de VenAmCham y Rotary Club con el patrocinio de Mercantil. Hasta la fecha 26 institutos de educación superior de todo el país, han confirmado formalmente su participación en esta edición que este año premiará proyectos sociales.
El Concurso incluye capacitación en Responsabilidad Social y Proyectos Sociales en el marco de la Ley de Servicio Comunitario para estudiantes de educación superior así como la posibilidad para los participantes de ganar uno de los 10 premios por los mejores proyectos sociales, y un viaje a un país de Latinoamérica para los 2 primeros lugares con todos los gastos pagos a los fines de intercambiar experiencias en Responsabilidad Social.
En el año 2005, Andreina Linares(Universidad Metropolitana) ganó el primer lugar y Leopoldo Molina (Universidad Simón Bolívar)el segundo por lo que viajaron a Perú. En el 2006, Luis Felipe González(UCV) (1er lugar) y Roberth Ramírez(Universidad Valle del Momboy de Trujillo) (2do lugar), tuvieron la oportunidad de viajar a Chile, país en el que intercambiaron reflexiones y experiencias, con empresarios, académicos, miembros del sector público y comunidades.
Asimismo debido a su constancia en la materia, Diana Hernández quien ocupara la tercera posición en el 2005, viajó el pasado año a Perú, donde también intercambió experiencias con distintos sectores de ese país así como dio charlas en importantes recintos universitarios sobre la RSE. En la actualidad Hernández es docente de la cátedra Responsabilidad Social Empresarial en la escuela de Administración y Contaduría de la UCV.
El concurso ha tenido trascendencia en el sector universitario y ha logrado importantes alcances como la creación de manera espontánea por parte de los finalistas de las pasadas ediciones de una red dedicada a profundizar en la materia. En la actualidad miembros de la red se han convertido en capacitadores sobre Responsabilidad Social en sus recintos universitarios para concienciar a sus compañeros y apoyar la tercera edición del concurso .
Los estudiantes tienen la oportunidad de capacitarse en conceptos básicos de Responsabilidad Social e inscribirse en esta tercera edición hasta el próximo 16 de marzo. Luego los inscritos pasarán a la fase de capacitación en proyectos sociales de la mano de especialistas en el área de Alianza Social de VenAmCham.
Hasta los momentos, en la fase de capacitación se han ofrecido charlas de Responsabilidad Social a más de 500 alumnos y docentes de Aragua, Carabobo, Distrito Capital, Táchira y próximamente en Anzoátegui, Lara, Mérida y Trujillo de la mano de especialistas como Elizabeth Martínez (Alianza Social de VenAmCham), el apoyo de José Bernardo Guevara del Comité Organizador del Rotary Club, Beatriz Zavarce (Gerente de la Región Centro occidental de VenAmCham) y los jóvenes pertenecientes a la red de líderes socialmente responsables (egresados de anteriores concursos): Diana Hernández, Luis Felipe González Castro, Félix La Cruz y Adriana Mata.

07/03/2007 Concurso sobre líderes responsables se enfocará en proyectos sociales
Ya se inició el III Concurso universitario Promoviendo líderes socialmente responsables organizado por Alianza Social de Venamcham y Rotary Club con el patrocinio de Mercantil.
En total 26 institutos de educación superior de todo el país, han confirmado formalmente su participación en esta edición que este año premiará proyectos sociales.
El concurso incluye capacitación en responsabilidad social y proyectos sociales en el marco de la Ley de Servicio Comunitario para estudiantes de educación superior así como la posibilidad para los participantes de ganar uno de los 10 premios por los mejores proyectos sociales, y un viaje a un país de Latinoamérica para los dos primeros lugares con todos los gastos pagos a los fines de intercambiar experiencias en Responsabilidad Social.
En el año 2005, Andreína Linares (Universidad Metropolitana) ganó el primer lugar y Leopoldo Molina (USB) el segundo por lo que viajaron a Perú. En el 2006, Luis Felipe González (UCV) (primer lugar) y Roberth Ramírez (Universidad Valle del Momboy de Trujillo) (segundo lugar), tuvieron la oportunidad de viajar a Chile, país en el que intercambiaron reflexiones y experiencias, con empresarios, académicos, miembros del sector público y comunidades.
Asimismo debido a su constancia en la materia, Diana Hernández quien ocupara la tercera posición en el 2005, viajó el pasado año a Perú, donde también intercambió experiencias con distintos sectores de la sociedad peruana así como dio charlas en importantes recintos universitarios sobre la RSE. En la actualidad Hernández es docente de la cátedra Responsabilidad Social Empresarial en la escuela de Administración y Contaduría de la UCV.

12/03/2007 La RSE comienza en casa
La inquietud de Responsabilidad Social se extiende hoy a compañías pequeñas, medianas y grandes, que buscan beneficiar a los trabajadores, a sus familias y llegar incluso al seno de las comunidades de sus áreas de influencia con programas de capacitación y charlas tendentes a promover la creación de actividades en pro de las personas.
Hace años las fundaciones desarrollaban tareas bajo el nombre de filantropía. Hoy, gracias a los avances tecnológicos y a la globalización, se emplean términos comunes en todo el mundo para nombrar conocidas costumbres o antiguas prácticas. Este es el caso de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), un concepto que engloba las distintas actividades desarrolladas por las organizaciones, más allá de sus accionistas, de lo prescrito por la ley o por un contrato con sus respectivos sindicatos.
Este es el caso de VenAmCham, Fedecámaras y Fedeindustria, cada una ejecuta distintas acciones, con los matices propios de sus respectivas instituciones; y, al mismo tiempo, trabajan bajo un hilo invisible y conductor: el haber concientizado que "no hay empresas sanas en comunidades enfermas".
"Alianzas" de una pionera
Cualquier persona podría pensar que el poseer una maestría en Gerencia de programas sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, más 22 años de experiencia de trabajo en la Fundación Mendoza, es suficiente aval para asumir la dirección de "Alianza Social" de la Cámara Venezolano - Americana de Comercio e Industria, VenAmCham. Sin embargo, al escuchar hablar a su Directora Ejecutiva, Margarita Méndez de Montero, uno se percata de que su vocación social viaja por la sangre de sus venas, pues para sus padres se trataba de uno de los valores más importantes que debían enseñarles a sus hijos. Y fue así como esta señora, hija del médico Manuel Méndez Gimón, Fundador y Director de la Cruz Roja Venezolana, se adentraba por órdenes de su papá en el barrio Los Manolos, para censar, junto a sus amigas, a todos los niños del barrio, con el propósito de llevarles luego juguetes en Navidad. "Esa era una materia más del currículo que veíamos en la casa, no era opcional, lo teníamos que hacer”.
No le interesa en su trabajo hablar de política ni practicar exclusiones o discriminaciones. Sólo le importa construir la más fuerte de las bisagras que permita unir y mover a los sectores y dirigirlos a resolver los problemas más prioritarios de la sociedad. Por lo que este año programaron talleres sobre el alcance de las nuevas leyes promulgadas y el cómo las empresas pueden hacer Responsabilidad Social con éstas. Además, un simposio regional previsto en octubre, que tratará sobre las prácticas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el hemisferio.
Más allá de los eventos, Méndez de Montero aclara que hay que olvidar mitos respecto a la Responsabilidad Social y comenzar a trabajar desde lo micro: "ser buenos ciudadanos, no jugarle trampas al trabajo, ir de lo pequeño hacia lo grande. Hasta un buhonero o un perro calentero puede hacer Responsabilidad Social; y lo hacen cuando juegan limpio con sus consumidores, cuando no contaminan el ambiente, por ejemplo".
Méndez de Montero explica que han logrado establecer encuentros iberoamericanos del tercer sector; intercambian permanentemente información con el Instituto de Responsabilidad Social de Argentina; mientras que dentro de las fronteras venezolanas han realizado intercambios con el IESA, tienen presencia en 28 universidades nacionales, donde han llevado el término, han participado en el Diplomado de la Universidad Simón Bolívar, así como en la Universidad Metropolitana, donde ella misma dicta clases.
"Esto es una semilla, la Responsabilidad Social no la puedes ni imponer ni forzar, eso tiene que ser un convencimiento de que esto es una ventaja competitiva para las empresas. Cuando te incorporas a trabajar en lo social alcanzas mayor reputación, más reconocimiento de tus empleados, los trabajadores tienen más mística y hasta en la bolsa de valores las acciones de la empresa adquieren más valor. Claro, para dedicarte a lo social tienes que tener una motivación al logro y no al poder.
Si tienes motivación al poder te guardas información, te guardas datos. En cambio, cuando lo haces desde el amor actúas de modo distinto".
Comenzar con lo interno
El departamento de Responsabilidad Social de Fedecámaras se fundó hace dos años como una respuesta del sector empresarial frente a los problemas de desigualdad social y deterioro medio ambiental. Además, como una adaptación a los códigos y normas internacionales que motivaron al empresariado para que asumiera programas que contribuyeran con el cese de estos problemas. Entre sus objetivos primordiales, según lo apunta Perla Puterman, quien preside la comisión de RSE de este gremio, se encuentra la divulgación y promoción del término dentro de sus cámaras afiliadas, organizaciones y sector privado.
"La idea es promover el concepto dentro de las organizaciones, que se entienda y que se le otorgue mayor importancia el aspecto interno (los trabajadores y sus familiares) para luego ir al entorno, que es la comunidad".
Puterman explica que como organismo no poseen un único modelo de programa para aplicarlo con sus afiliados; sino más bien brindan la oportunidad de ofrecer conferencias y asistencia, donde cada uno define sus propios objetivos. "La recomendación que damos como Fedecámaras es vincular a la organización con la comunidad y con el Estado, para que mancomunadamente se pueda conocer qué necesidades tienen; obviamente después de haber resuelto las necesidades internas. Yo creo que la mirada de las organizaciones tiene que ser hacia adentro. Ese es el programa que yo recomiendo". A dos años de creada la comisión, Puterman reconoce que las cámaras sectoriales han participado más que las regionales, debido quizás a que éstas ya tienen sus propios programas. Sin embargo, apunta que los estados Carabobo, Guárico, Trujillo y Miranda han solicitado el patrón de este plan para desarrollarlo.
Para continuar estimulando las conductas socialmente responsables dentro de las organizaciones, Fedecámaras estudia realizar este año un concurso para premiar a aquella empresa que obtenga los mejores índices de gestión. Habrá 23 indicadores que medirán su desempeño interno y externo que llevará el nombre de Don Eugenio Mendoza, pionero a comienzos del siglo pasado en esta materia. Para cualquier información puede comunicarse a través de la dirección electrónica comisiones@fedecamaras.org.ve.
Retomar el camino
Para Miguel Pérez Abad, Presidente de Fedeindustria, un empresario debe ser un agente de transformación social más que un jefe; un líder por encima de un señor que sólo busque la rentabilidad de su negocio.
Considera que no son acciones paralelas, pues lo económico y lo social deben ir de la mano. Por eso, dentro del gremio que preside, el cual agrupa unas 4 mil empresas, la RSE es parte de la agenda diaria.
Además del plan de becas odontológicas a nivel nacional que atiende a 10 mil niños, informa que Fedeindustria está trabajando con comunidades en tres estados: Sucre, Monagas y Carabobo, donde identifican y resuelven problemas como los de asfaltado de las calles, revisar los acueductos, el alumbrado, etc.
La RSE llega a la mesa
Con la idea de buscar abaratar los costos en medio de una regulación de los precios del gas, Ángel López Silva, Vicepresidente de la Confederación de la Industria del Gas (Coningas) concibió el programa "Bombona Popular", hace dos años.
La idea perseguía abaratar el precio de los insumos "para que los empresarios pudieran sobrevivir" y para lograrlo Silva se propuso ir a la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) para conseguir un descuento en el precio del acero con el que se fabrican los cilindros en los que se vende el gas, por ende conseguiría un descuento en el precio del producto final, es decir las bombonas.
Se confiesa sorprendido porque en vez de obtener una rebaja, logró que la empresa siderúrgica donara 100 mil cilindros, lo que permitió que el costo final de la bombona disminuyera un 33 por ciento de su valor real. Hoy se complace en narrar cómo esta unión de esfuerzos entre el sector oficial y la empresa privada (los fabricantes del cilindro no cobraron nada adicional por la fabricación de las bombonas) permitió que arrancara una prueba piloto en 100 mil hogares de los estados Distrito Federal, Bolívar, Anzoátegui, Barinas y Puerto Ayacucho; que se ha extendido ya por todo el país y que permite una bombona de gas más barata.
09/03/2007 Responsabilidad Social
La telaraña: Uno más uno son miles
La responsabilidad social requiere de las acciones conjuntas del empresariado, la sociedad civil y los organismos del Estado.
El Proyecto San Bernardino y Alianza Social de Venamcham son ejemplos de que la articulación de esfuerzos no tiene por qué derivar en burocracia
San Bernardino es una zona de Caracas donde se tocan todos los extremos sociales.
Hay quintas de clase media y alta, un instituto que forma a los gerentes y líderes empresariales que mueven la economía del país, una universidad, los principales centros médicos de Caracas y comunidades como Los Erasos y Los Anaucos. Estas dos últimas trabajan conjuntamente con sus vecinos más pudientes para mejorar su calidad de vida, a través del Proyecto San Bernardino.
Se trata de una iniciativa social del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), que también cuenta con la colaboración de La Electricidad de Caracas (EDC) y Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap), cuyo objetivo es mejorar el entorno donde las dos primeras instituciones tienen sus sedes principales.
“El año pasado, el IESA, la EDC y el Cesap crearon un programa de formación de líderes comunitarios, el cual capacitó a 22 vecinos de los barrios Los Erasos y Los Anaucos, así como a cuatro empleados de nuestra empresa y a un periodista, dotándolos de herramientas con el propósito de que sean ellos mismos quienes propongan y desarrollen proyectos autosustentables que mejoren su calidad de vida”, destacó María Alejandra Vivas, directora de la Unidad de Responsabilidad Social de la EDC.
A partir de este programa, los vecinos de estas barriadas comenzaron a trabajar para resolver problemas con la recolección de basura, el alcantarillado y otros servicios públicos.
Los propios participantes propusieron proyectos para la iluminación de la avenida Panteón, la electrificación del barrio Los Erasos y un sistema de alerta temprana que se activa cuando hay señales de desbordamiento de la quebrada Anauco. Estas tres iniciativas están actualmente en ejecución, y demuestran que se materializaron ideas y soluciones con los conocimientos y competencias suministradas.
Además del Proyecto San Bernardino, están los voluntariados corporativos de la EDC, el IESA y otras organizaciones que hacen vida en el sector, como los bancos Mercantil, Provincial y Venezolano de Crédito, y el Hospital de Clínicas Caracas, que tienen participación prioritaria en este sector.
Tal es el caso de la Universidad Nacional Abierta (UNA), que asesoró a un grupo de trabajadores de Los Erasos en la creación de una cooperativa de limpieza, la cual se encarga desde el año pasado del aseo de la sede principal de esta casa de estudios.
Según el rector de la UNA, Manuel Castro Pereira, esta iniciativa es parte de un proyecto de capacitación para disminuir los niveles de desempleo en el barrio Los Erasos.
“Se trata de una comunidad que está ubicada prácticamente a un paso de nuestra sede, pero que tiene carencias y queremos ayudarla, basándonos en un principio de equidad social. En Los Erasos hemos dictado cursos y talleres, y hemos estimulado a los vecinos para que se organicen en cooperativas”.
Uno de los frutos de esa capacitación es la cooperativa Los Erasos, conformada por amas de casa y padres de familia de ese sector de San Bernardino.Según Castro Pereira, estos trabajadores ya forman parte de la comunidad universitaria, y algunos (los que son bachilleres) están por iniciar sus estudios universitarios bajo la modalidad de educación a distancia, que ha sido el sello de la UNA durante tres décadas de existencia. “Nosotros financiamos los materiales de limpieza y uniformes, y ellos hacen el trabajo y se reparten las ganancias”.
El rector enfatiza que, desde su fundación, la UNA se ha caracterizado por ser algo más que una universidad tradicional. Además de formar recursos humanos sin recurrir al sistema presencial de actividades académicas, está abierta a la comunidad. “Nuestros vecinos se benefician de los convenios que suscribimos con instituciones nacionales e internacionales”.
La UNA ha participado con el IESA y la EDC en actividades del Proyecto San Bernardino. También tiene un programa de atención a los niños hospitalizados en el JM de los Ríos, el cual se enfoca especialmente en quienes que padecen enfermedades terminales. Los voluntarios (estudiantes, profesores, personal administrativo y obrero) visitan este centro hospitalario de manera periódica. Llevan obsequios para entretener a los niños y brindan compañía para que pasen un rato agradable, a pesar de los tratamientos a los cuales son sometidos.
Según Castro Pereira, el Proyecto San Bernardino nació primero en el seno de cada institución, y terminó asumiéndose como el trabajo multidisciplinario y articulado de distintas organizaciones. “Cada ente aportó una visión del asunto social a esta comunidad, un trabajo que se puede considerar individual, porque lo desarrollaba cada organización por su lado, pero en la medida en que hemos visto los trabajos de cada consorcio, nos hemos ido acercando. Por ejemplo, yo formo parte de la directiva del Consejo Superior del IESA, así que nos damos la mano. Con la EDC también hemos coincidido en algunas iniciativas. Creo que en un futuro los proyectos serán de todos y para todos”.
ALIANZA SOCIAL, LA BISAGRA
Dicen que las tragedias sacan lo mejor de la gente.
Así ocurrió en diciembre de 1999, cuando Venamcham fundó un comité para coordinar los aportes de sus empresas afiliadas a fin de atender a las víctimas que dejó el aluvión en el estado Vargas.
Nació entonces Alianza Social, que ha dirigido sus esfuerzos hacia la promoción de prácticas de responsabilidad social y creación de valor sostenible en el sector privado.
Según Margarita Méndez de Montero, directora ejecutiva de esta red, “Alianza Social es un espacio de interacción entre los tres sectores:
empresa, Estado y sociedad civil; sus frutos han sido proyectos sociales que apuntan hacia la sostenibilidad.No financiamos directamente ninguno de estos proyectos pero brindamos asesorías, tanto a los organismos que quieren desarrollar acciones sociales como a las organizaciones no gubernamentales que necesitan apoyo.
Así conectamos a quienes tienen los recursos y la disposición, con quienes ejecutan los proyectos a favor de áreas prioritarias como salud y educación”.
Uno de los mecanismos que ha desarrollado Alianza Social para interconectar empresa, gobierno y sociedad es el Directorio de compromiso y responsabilidad social de la empresa privada en Venezuela.
El estudio recopila las acciones de 71 empresas que tienen en total unos 294 programas de responsabilidad social. Esta información, según Montero, es muy importante para todos los sectores involucrados en el tema.
La publicación fue concebida pensando en las ONG y las Organizaciones de Desarrollo Social, “para que sepan a cuáles empresas pueden presentarles sus proyectos, y no desperdicien su trabajo solicitando apoyo para crear una escuela para ciegos a instituciones que sólo financian el desarrollo deportivo, por ejemplo. De igual manera, el directorio permite a las instituciones públicas y privadas saber cuáles son las organizaciones de desarrollo social que trabajan en programas acordes con su misión y valores. Así que permite ahorrar muchísimo tiempo y esfuerzos”.
Paralelamente, Alianza Social investiga las tendencias en el campo de la acción social y las nuevas formas de participación popular, como los consejos comunales y empresas de producción social, instancias que también forman parte del engranaje de la responsabilidad social. El comité asesora proyectos de cooperativas, emprendedores y organizaciones vecinales que requieren financiamiento, y colabora para que estos sean canalizados tanto por el sector público como por el sector privado.
“En nuestros talleres de fortalecimiento institucional a las organizaciones de desarrollo social, los más solicitados son los proyectos sociales.
La metodología para formularlos es útil para consejos comunales, cooperativas y alcaldías, porque ahora nadie invierte sino a través de un proyecto”.
Alianza Social también brinda capacitación y fortalecimiento institucional a las empresas y entes del Estado en sus áreas de responsabilidad social y voluntariado corporativo. “En el país se está formando una gran telaraña y nosotros somos como las bisagras, conectamos a unos y otros para hacer de la acción social y el desarrollo sustentable una realidad ajena a la diatriba política”.