
17/03/2006
Responsabilidad Social Empresarial
El
rostro humano de la empresa
Ejecutar
acciones socialmente responsables genera beneficios
a la cadena productiva y por ende a la sociedad
En
la actualidad, la empresa es considerada como un
ciudadano global por operar dentro de una organización
social llamada sociedad y utilizar los recursos
disponibles en ella para producir sus beneficios.
Siguiendo esta premisa, resulta obvio que "las organizaciones
no pueden estar ajenas a los problemas que aquejan
a las comunidades en las cuales se encuentran insertas
puesto que es imposible que existan empresas sanas
en comunidades enfermas", explica Margarita Montero,
directora de Alianza Social, unidad a través de
la cual se canalizan las acciones de responsabilidad
social de Venamcham.
La
Responsabilidad Social Empresarial (RSE) -según
Montero- "es el compromiso voluntario para enfrentar,
de forma proactiva, a las problemáticas sociales
del país". Las organizaciones capaces de ejecutar
programas con impacto positivo en las comunidades,
son aquellas que son sustentables y aplican la filantropía,
entendida como el diseño de políticas ideales para
encauzar la inversión social.
Para
que los programas sociales sean altamente factibles
-explica Montero- deben contar con la participación
seria y responsable de tres entes fundamentales:
el estado, la empresa privada y la sociedad civil.
Al conjugar los esfuerzos de estos actores se crea
un espacio común para generar el bien social, respetando
la identidad de cada sector. En este sentido "se
establece una relación ganar-ganar entre todos los
miembros que trabajan por mejorar la calidad de
vida del venezolano".
La
RSE promueve las relaciones éticas que la empresa
establece con todos sus públicos. En primera instancia
estas acciones deben aplicarse a su participante
más importante: los empleados. Al ofrecer salarios
justos, un ambiente laboral adecuado, prácticas
de buena gobernabilidad corporativa, prevención
de riesgos y mecanismos de anticorrupción, entre
otros ámbitos, la empresa registrará mayor productividad,
así como reducirá la rotación de los trabajadores
por el grado de lealtad y compromiso que generará
el empleado hacia la empresa.
Así
mismo, los beneficios de la inversión social trascienden
al ámbito público. Una empresa que participe activamente
para resolver problemas específicos de las comunidades,
es percibida de forma positiva, lo cual "propicia
que el consumidor muestre preferencia por la organización
y consuma los productos o servicios que esta produzca".
Montero
asevera que "la empresa debe comunicar las acciones
sociales que emprende, porque de esta manera se
exhorta a las demás corporaciones a actuar socialmente
responsable para impulsar el desarrollo del país".
Igualmente concibe pertinente que cada organización
realice un balance de las acciones sociales que
lleva a cabo para posteriormente definir las políticas
y las vías a través de las cuales se canalizarán
estos esfuerzos.
Según
Montero, la RSE debe estar alineada al negocio,
debido a que "en esa medida es más factible que
se ejecuten las iniciativas, ya que se cuenta con
los recursos, la experiencia y el conocimiento necesario
para hacerlo". Sin embargo, comenta que el terreno
de acción para ejercer iniciativas socialmente responsables
es muy amplio puesto que estas prácticas no se limitan
a la donación de dinero, sino que abarcan otras
áreas tales como la creación de voluntades, llevar
a cabo campañas que comuniquen conceptos de ética
empresarial, así como la capacitación del voluntariado
corporativo.
Montero
explica que Alianza Social tiene como misión incentivar
la RSE a través de publicaciones, alianzas estratégicas
para el apoyo a empresas interesadas en ejecutar
programas sociales, organización de eventos, así
como la difusión y promoción de estos conceptos.
Como parte de su labor en esta área, Margarita Montero,
invita a todas las empresas "a retribuir, a través
de prácticas socialmente responsables, todo aquello
que la empresa ha tomado de la comunidad".
subir