Los comentarios emitidos en este reporte no necesariamente forman parte de la posición institucional de VenAmCham
La situación actual por la que atraviesa el sector inmobiliario, es una pequeña muestra de lo que sucede en el resto de la actividad económica del país.
Según datos de la Cámara Inmobiliaria se calcula que el déficit de viviendas en Venezuela está por el orden de las 1.800.000 unidades, monto al que hay que sumar un aproximado de 1.200.000 viviendas que requieren reparaciones para garantizar su adecuada habitabilidad. Si a esto se adiciona el crecimiento de la población, y los impactos que sobre las infraestructuras han tenido los desastres naturales, resultaría natural concebir un período de recesión en el sector construcción, similar al que atravesó entre 1.999 y 2.003. Vale recordar que entre 1990 y 1998 se construyó un total de 530.000 unidades, mientras entre 1999 y 2003 se construyeron solo 120.000 viviendas.
Por otra parte, la regulación hipotecaria vigente exige a la banca la asignación de gavetas crediticias por un monto total del 10% de su cartera total para créditos hipotecarios, que disfrutarán de una tasa social recientemente ubicada en 10.54%, sin restricción del monto total del inmueble. Así mismo, la normativa de política habitacional, fija el monto total de asignación según el ingreso de los solicitantes, y prevé un subsidio máximo de Bs. 18.480.000 cuando el ingreso familiar es menor a 55 unidades tributarias, con una tasa de interés que oscila entre 4.66% y 9.31%.
En este sentido, según datos disponibles en el informe de Sudeban (1) se aprecia que las carteras de créditos hipotecarios se ubicaron para el cierre 2005, en 170% por encima del total 2004, al tiempo que para julio de 2006 se observa un aumento de 154% sobre el total 2005.

Otro factor de importante peso en el sector se corresponde con el incremento de los alquileres ante la escasa oferta de inmuebles, tanto para fines habitacionales como empresariales, que según datos de la consultora Miguel Chacón y Asociados, esta ubicado por encima de la inflación.
Aún cuando existen importantes amenazas para el sector, como las invasiones y expropiaciones; las atractivas tasas de interés vigentes, así como la innegable necesidad de nuevas viviendas para cubrir la demanda actual, pueden explicar el repunte que ha tenido el sector en los últimos años. No obstante, es importante considerar que la situación habitacional requiere esfuerzos combinados entre tres actores: la empresa privada como ejecutor de proyectos y generador de empleos; la banca que otorgue los financiamientos necesarios y el Estado, que cumpliendo las funciones anteriores, también dispone la legislación y permisología necearía para cabal desarrollo de los proyectos.