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Nuestro reporte informativo publicado semanas atrás versó sobre el tema de la situación actual de la Comunidad Andina ante el reciente retiro de Venezuela de este bloque de integración regional. En dicho análisis, se evaluaron las distintas consecuencias que tanto a nivel económico como desde el punto de vista de intercambio comercial traería para nuestro país dicha decisión, así como también se formularon una serie de interrogantes que deberían ser clarificadas en torno a la forma en que Venezuela se irá desincorporando progresivamente de los postulados del Acuerdo de Cartagena y de los preceptos de sus respectivas normativas o decisiones.
Sin duda, el origen de este cambio de orientación en la política exterior venezolana se debió principalmente a la firma de tratados de libre comercio (TLC) entre países de la subregión andina con los Estados Unidos, como Colombia y Perú y a las negociaciones que está llevando a cabo Ecuador. A pesar de que el proceso de aprobación los TLCs con esa nación del norte no es inmediato, se estima que en el futuro las reglas del juego para Perú y Colombia adquirirán otra dimensión, ya que la principal fuente de suministro de bienes y servicios (sobre todo en el caso colombiano que es el más contundente) provendrá de los Estados Unidos, lo cual paulatinamente sustituirá a las exportaciones venezolanas.
Ante esta realidad y, tomando en cuenta que las rondas de negociaciones con Estados Unidos han versado sobre temas como propiedad intelectual, acceso a los mercados, ambiente, agricultura (tema sumamente sensible), asuntos laborales, inversiones, compras del sector público, políticas de competencia, servicios financieros, medidas sanitarias y fitosanitarias, entre otros, se ha generado la necesidad de crear una estrategia para Venezuela de medir el impacto que tienen tales negociaciones en sus exportaciones al mercado subregional andino.
En tal sentido, se ha adelantado un proyecto liderizado por la Asociación Industrial Latinoamericana (AILA), con la participación de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria, (VenAmCham), que tiene por norte definir la estrategia que debe seguir Venezuela para medir el impacto específico que tienen los TLCs con Estados Unidos sobre el sector productivo nacional e identificar las posibles amenazas y oportunidades en los sectores industriales, de servicios y de comercio, a fin de presentar una propuesta concreta ante los organismos nacionales correspondientes.
Adicionalmente, se busca con el proyecto revisar en forma exhaustiva y bajo la modalidad de "talleres de trabajo" no solo el proceso de negociación desarrollado por Colombia y Perú, sino también identificar los problemas específicos y el mayor número de ventajas que podría aprovechar Venezuela en beneficio del sector industrial y comercial.
La aplicación de este estudio o proyecto recae específicamente sobre 4 sectores venezolanos, a saber: industria, comercio, servicios y agrícola, bajo la modalidad de 22 mesas de trabajo, divididas bajo la siguiente estructura: Modulo I: Agrícola: que incluye cereales y sus derivados; pollos; oleaginosas y sus derivados; azúcar y sus derivados; leche y sus derivados; pescado y sus derivados; madera, frutas y hortalizas; el Modulo II: Industria integrado por: petroquímico, químicos, agroquímicos y goma; plástico; siderúrgico y metalmecánica; textil y confección; automotriz, autopartes y neumáticos; papel y artes gráficas; aluminio; vidrio; bebidas; electrificación; bosques; artículos médicos; calzado; juguetes y envases; y el Modulo III: Horizontales: que comprende servicios, inversión y propiedad intelectual.
Dichas mesas de trabajo estarán representadas por empresarios, ejecutivos de los distintos gremios del país, especialistas, académicos y funcionarios gubernamentales, así como de organismos internacionales.
Los resultados que se esperan obtener del proyecto en cuestión se resumen de la siguiente manera:
1) Identificación clara de los problemas y oportunidades para cada uno de los sectores involucrados por la firma de los TLCs entre Estados Unidos y Colombia, Perú y Ecuador.
2) Definir los elementos claves que se derivan de tales negociaciones y las posibles alternativas.
3) Elaborar estrategias que permitan minimizar riesgos y clarificar cual es el panorama que se tiene.
4) Identificar indicadores que permitan medir los resultados del proyecto
5) Incorporar en la planificación estratégica de las empresas, los resultados de este proyecto
6) Mejorar las condiciones de competencia de los sectores involucrados
7) Establecer mecanismos de consulta entre los sectores participantes
8) Mejorar las condiciones de acceso a los productos y servicios de origen venezolano
9) Estimular la inversión en Venezuela
10) Promover una sana y libre competencia
11) Establecer vínculos con el Gobierno Nacional para presentar las propuestas necesarias que beneficien al sector productivo nacional
Para obtener el logro de los objetivos perseguidos y darle un mayor impulso al proyecto, se requerirá un esfuerzo de coordinación concertada entre todos los entes involucrados, así como también la profundización del compromiso de cada uno de los sectores industriales y comerciales para definir en conjunto la mejor estrategia nacional que permita a Venezuela enmarcarse no sólo en el contexto de estos acuerdos internacionales celebrados por los países vecinos y obtener en la medida de lo posible mayores ventajas, sino también establecer una verdadera red de competitividad interna que ayude al sector empresarial a medir sus propias fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades, para así enfrentar los riesgos y retos intrínsecos en todo intercambio comercial
María Carolina Ross
Directora de Análisis e Información
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