Resultados de la variación del IPC* para Febrero 2006:
¿Hay deflación en Venezuela?

El resultado de la variación del IPC para febrero del 2006 emitida por el BCV causó cierto asombro y un optimismo fugaz, si de juzgar las cifras macroeconómicas se refiere, al registrar una variación bastante significativa de -0,4%, la más baja desde febrero de 1988. Tras la presentación de estos resultados, algunos medios de información interpretaron que estábamos ante un fenómeno de deflación*.

Si comparamos esta variación con la obtenida en el mes anterior de enero del 2006 que fue de 0,8%, podemos apreciar con bastante impacto el decrecimiento. Y si comparamos el período de febrero del 2006 con el mismo período en el año anterior de febrero 2005, en donde la variación del IPC se situó en 0,2%, la disminución para este año es mucho más evidente.

Al respecto cabe plantear la pregunta: ¿efectivamente estamos ante un fenómeno de deflación?

Recordemos que el IPC es el estimador que utiliza el BCV para medir el nivel de inflación, y consiste en el cambio promedio que se produce en los precios a nivel del consumidor, tomando como referencia para el cálculo una canasta de bienes y servicios que son representativos para el consumo de los hogares, para un período dado. Los bienes y servicios que componen la canasta suelen clasificarse en 13 rubros donde Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, Alquiler de Vivienda y Transporte, tienen la mayor ponderación en el cálculo, según la metodología que utiliza el BCV.

Para Febrero 2006, según los resultados del BCV, la variación porcentual del IPC fue de -0,4%, presentando a su vez las variaciones positivas más significativas dentro de la ponderación global, en los siguientes rubros: Equipamiento del hogar 2,8%, Restaurantes y Hoteles 1,8% y Transporte 1,4%. Es importante destacar la variación negativa más significativa que se produjo en el rubro de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas con una variación de -3,8%, la más alta presentada en todos los rubros, y que definitivamente solapa las variaciones positivas mencionadas anteriormente. Éste último aspecto es el que llama la atención, y origina las preguntas acerca de qué productos pueden haber ocasionado tal resultado. Precisamente la respuesta está en observar el incremento de la oferta de productos agrícolas para este mes de febrero: de este grupo, los productos agrícolas, específicamente tomate, cebolla, lechuga y zanahoria presentaron las mayores variaciones intermensuales negativas del grupo.

La razón por la cual se ha incrementado esta oferta obedece a un factor estacional, es decir, un factor que se repite frecuentemente en ciertas épocas del año como por ejemplo, el período de lluvias típico de ciertas estaciones, las ofertas de productos cada inicio de año en establecimientos comerciales, etc. todos estos son ejemplos de factores estacionales. En el caso del tomate, que citamos como muy específico en este análisis, febrero se sitúa todos los años como un mes provechoso para la cosecha, ya que es un mes de temporada seca, (salvo algunas excepciones climáticas), esto ha originado un aumento de la producción, y por tanto de la colocación del producto en el mercado.

Al ser los productos agrícolas clasificados como uno de los componentes del rubro Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, y tomando en cuenta que a este rubro se le asigna una alta ponderación en el cálculo de la variación del IPC, la variación negativa que han experimentado el tomate, cebolla, lechuga y zanahoria pueden explicar en gran medida la tendencia generalizada a la baja en la variación del IPC.

Sin embargo, si decidimos extraer la influencia de las variables estacionales y la alta volatilidad del cálculo del IPC podemos obtener el núcleo inflacionario, que medirá con más exactitud la variación de los precios promedio sin la intervención del efecto de bienes administrados o controlados. Para febrero del 2006 el núcleo inflacionario se situó en 0,9%, cifra que resulta más coherente con la variación experimentada en los precios para este período, y con la opinión del público consumidor.

De este modo podemos deducir que la disminución de la variación del IPC para el mes de Febrero del 2006 se debe a la influencia de factores estacionales, cuya tendencia intermensual ha sido atenuada en grandes proporciones por esta caída experimentada en los precios de los productos agrícolas, lo que en efecto confirma, que bajo las variables económicas actuales la economía venezolana no se encuentra frente a un fenómeno de deflación.

Contradictorio quizá con la percepción de muchos consumidores las cifras de la variación anualizada del IPC para febrero del 2006 también muestran una disminución (12,5% para el mes de febrero 2006, la más baja desde enero 2002). Este hecho es consistente con la tendencia a la caída en la variación anualizada del IPC desde el año 2003 hasta la presente fecha, cuya explicación puede estar en la desaceleración de los precios como principal causa. Sin embargo, no olvidemos la influencia de factores estacionales sobre indicadores como el IPC, y su poder para reflejar en los resultados macroeconómicos cierto optimismo que no es consistente con la realidad.

*Deflación: Disminución sostenida del nivel general de precios. Es el fenómeno contrario a la inflación. Fuente: Banco Central de Venezuela.

*IPC: Índice de precios al consumidor: Técnica estadística que permite medir el cambio que han tenido los precios, de un conjunto de bienes y servicios representativo de las compras de una familia, entre dos períodos determinados. El IPC es usado en muchos países como el indicador que mide la inflación o deflación. Así, el IPC busca principalmente medir la evolución de los precios al consumidor final. El IPC se refiere a la variación de los precios de un conjunto de bienes y servicios, que adquieren las familias para satisfacer sus necesidades; por lo tanto, en su cálculo están incluidos los precios de los bienes y servicios de consumo cotidiano, por ejemplo: arroz, pan, vivienda, vestuario, servicios médicos, transporte, diversión, educación.

 

< Regresar