Nuevo Ingreso, ¿Suficiente?

El primero de febrero un sorpresivo anuncio presidencial incrementó en 15% el salario mínimo de los trabajadores venezolanos, ubicándolo en Bs. 465.750; desde entonces se han manifestado en los distintos medios de comunicación opiniones encontradas sobre el posible alcance de esta medida, así como su posibilidad de satisfacer los actuales costos de vida.

Según la canasta Alimentaria
Una primera aproximación a este nuevo nivel de ingreso mínimo se puede hacer al compararlo con los costos de la canasta alimentaria normativa. Lamentablemente para el momento no está disponible el costo oficial para el mes de enero que estima el Instituto Nacional de Estadística (INE), sin embargo, al compararlo con el publicado por este organismo para el pasado mes de noviembre, cuando se ubicó en Bs. 381.660,47, es posible observar que el 82% del ingreso actual permitiría cubrir los requisitos mínimos alimentarios a precios de noviembre. Ahora bien, al sumarle los gastos en vivienda y servicios (canasta básica) se aprecia que el ingreso mínimo sólo permitiría costear el 61% de estos.

Si comparamos este ingreso con la Canasta Alimentaria presentada por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS), que para el mes de enero se ubicó en Bs. 683.954, el ingreso actual sólo permitiría cubrir el 68% de los requerimientos alimenticios. A su vez, la canasta básica alcanza a Bs.1.717.993, lo que quiere decir que el nuevo ingreso mínimo sólo satisface el 27,12% de los costos totales de bienes y servicios básicos. Es importante señalar que en estos cálculos no consideran bonos alimentarios ni otras remuneraciones especiales.

Según Incrementos anteriores e Inflación
En segundo lugar es posible comparar el incremento porcentual del salario mínimo anual con el porcentaje de inflación.

Al observar la serie 2000-2006 se aprecia el irregular comportamiento porcentual de los incrementos de salarios, que muestran fluctuaciones muy pronunciadas, mostrando el último aumento del presente año una importante caída con respecto al aumento 2005, cuando el incremento fue de 36%, mientras este año solo representa el 15%.

Al revisar el porcentaje de inflación anual*, se constata el muy reseñado decrecimiento de esta variable económica, que después del año 2002 mantiene una sostenida tendencia a la baja. El desigual comportamiento de ambas curvas es particularmente importante en el año 2005 cuando la diferencia de más de 15 puntos porcentuales distancia el incremento anual de salarios de la inflación. Esto resalta al observar que estas variables en los dos años anteriores mantuvieron un comportamiento muy similar.

Según nivel de Ingresos de la población
Una última aproximación se propone al revisar el histórico de los incrementos de salario mínimo en los últimos 6 años, al estudiar la serie 1999-2006, tomando los resultados de la encuesta de Hogares realizada por el INE (datos 2004 no disponibles), es posible observar en primer lugar como ente 1999 y 2003 el mayor porcentaje de la población, es decir entre el 25% y 30%, se ubica en el rango de ingresos del salario mínimo vigente para ese momento. Sin embargo es de hacer notar que este porcentaje ha venido disminuyendo progresivamente.

Es interesante analizar el comportamiento particular durante el año 2005, cuando el mayor porcentaje de la población reporta ingresos en un rango menor al salario mínimo, se disminuye significativamente el porcentaje de personas con menores ingresos y se incrementa el grupo con mayores ingresos, presentando un comportamiento casi normal gráficamente. Esto podría corresponderse con un importante incremento del salario mínimo y su significativa distancia del porcentaje de inflación 2005 anteriormente comentada.

Posiblemente variables como los ingresos extraordinarios por renta petrolera, así como los altos niveles de recaudación impositiva durante 2005, permitieron incrementos generales en los ingresos de los trabajadores, que probablemente manifestaron su correlato en los altos volúmenes de venta reportados por diferentes empresas. Sin embargo, esta disminución en el incremento salarial, a la luz de los factores revisados, nos permite cuestionarnos sobre el efecto de esta medida en las capacidades adquisitivas de los venezolanos.

*Se tomó para 2006 la inflación anualizada para el mes de enero.

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