CRISIS EN LA CAN
¿Qué hay detrás del retiro de Venezuela?

Sin duda alguna la Comunidad Andina de Naciones atraviesa una de sus etapas más críticas. Diversos expertos en temas de integración coinciden en que este es un golpe irreversible, cuyas consecuencias pueden concretarse, desde un retroceso en los niveles de integración económica que había alcanzado hasta los momentos, hasta la más extrema, que contemplaría la desaparición de la CAN.

Y no resulta exagerado plantearlo, si tomamos en cuenta, que el principal eje de comercio bilateral que contribuye con el crecimiento del comercio de la CAN, lo representa Colombia - Venezuela, socios comerciales por excelencia, con US $ 1,022 millones de exportaciones de Venezuela hacia Colombia, y US $ 2,113 millones de Colombia a Venezuela, según cifras de la Secretaría General de la CAN para el año 2005, lo cual representa el 35% del intercambio comercial andino para ese año.

Irónicamente, el Grupo Andino surgió de una experiencia discriminatoria de países económicamente más fuertes sobre países económicamente más débiles: la ALALC (Asociación Latinoamericana de Libre Comercio), en la que los países de mayor peso económico como Brasil, México y Argentina, obtenían los mayores beneficios afectando los intereses de los medianos y pequeños países de la subregión andina. De allí nace el objetivo de estos países por cambiar el modelo de integración que atendiera a sus necesidades reales. Se suscribe entonces el Acuerdo de Cartagena por los gobiernos de Chile, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia el 26 de mayo de 1.969. Posteriormente en 1973, ingresa Venezuela, y 1976 se produce la primera denuncia del Acuerdo por parte de Chile.

En 2006, justo cuando la CAN anuncia un nuevo récord histórico en el intercambio comercial intracomunitario de 8.922 millones de dólares alcanzado en el año 2005, Venezuela anuncia su desincorporación del grupo, en vista de la firma de Colombia y Perú de tratados de libre comercio (TLC) con EEUU, los cuales desvirtuarían los acuerdos de cooperación comercial regional al traer como consecuencia importaciones trianguladas procedentes de EEUU, a través de Colombia, así como la promoción de mecanismos basados en la propuesta del ALCA.

Sin embargo, al analizar esta información emanada por las fuentes gubernamentales, es importante tomar en cuenta otros factores, que posiblemente, están "detrás" de la súbita decisión de retiro de Venezuela, tal como el nivel de mercado común que adquiere la CAN en el año 2005, con el cual se compromete a adquirir libre circulación de servicios, movilidad de la mano de obra, capital y tecnología, además de adoptar un sistema institucional común; es decir, crear mecanismos para desarrollar una agenda social, política agropecuaria y política exterior en común, además de la creación de zonas de integración fronteriza e implementación de planes de cooperación para la lucha antidrogas y delitos conexos. Todo esto supone solución de controversias y apoyo jurídico dentro de la comunidad. Sería conveniente evaluar la correspondencia entre la puesta en marcha de estos propósitos y los intereses del gobierno venezolano a largo plazo.

Ciertamente es válido reconocer que el desempeño comercial de algunos de los países andinos ha disminuido en comparación con otros períodos, esto como consecuencia de los altibajos en las estructuras macroeconómicas de cada país. En el caso de Venezuela, se presenta una tasa negativa de crecimiento intracomunitaria de 9.4% en el 2005, al descender de US $1,988 millones a US $1,801 millones, después de un excelente desempeño generado en el año 2004. La razón está en la desviación de algunas de las compras realizadas por Ecuador y Perú hacia el mercado colombiano.

Sin embargo, subestimar el papel de la CAN para el comercio venezolano es un error. Venezuela posee el 20% de participación porcentual en las exportaciones intracomunitarias (la segunda más importante después de Colombia), y en el año 2005 alcanzó la cifra de US $ 3,135 millones de intercambio andino. Cerrar la puerta a la CAN significa perjudicar a la industria básica venezolana, específicamente las exportaciones de químicos como el propileno y urea, y metalurgia. También afecta a diversas manufacturas de metales comunes, tabaco, y productos del sector automotor cuyo destino principal es Colombia. Por el lado de las importaciones, Venezuela se beneficia de productos de la agroindustria, en especial, lácteos, azúcar y confites, bienes de la industria liviana como confecciones, textiles, calzado, cuero, plástico, artículos de higiene, bienes de la industria básica como metalúrgica, medicamentos y papel, e industria automotriz, este último registró un crecimiento del 374%, proveniente de las ventas procedentes de Colombia a Venezuela, entre enero y abril del 2005, dado el convenio automotor andino, según cifras del Banco de Comercio Exterior de Colombia.

En cuanto a los temas sociales, culturales, educativos y hasta ambientales, la CAN ha contribuido con la creación de una estructura institucional y acuerdos supranacionales, así como futuras negociaciones con otros grupos, tal es el caso de la negociación del tratado de libre comercio con la Unión Europea, y el proyecto de creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones.

Aún no está clara la forma en que Venezuela se irá desincorporando de la CAN, todo pareciera indicar (basado en la experiencia chilena) que será gradual. Sin embargo, esto no se puede asegurar, hasta tanto no se efectúe la reunión competente en la Secretaría General de la Comunidad Andina, en convocatoria con todos los ministros de comercio exterior de los cinco países miembros, en donde Venezuela solicite o no la reducción del plazo al que la normativa del acuerdo regional de integración le obliga a mantener las ventajas de la zona de libre comercio y su característica de unión aduanera (arancel externo común) por cinco años. ¿Salir de la CAN significará ganar-ganar para Venezuela?. ¿Resultará la vía corta para aproximarse más al sur?.

Irana Rodriguez
Dirección de Análisis e Información

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