Donados por Editorial Santillana
Escuelita Alegre recibió útiles para sus 50 niños y niñas

 

La Escuelita Alegre de Turumo dirigida por la maestra, Tircia Castrillón, recibió libros y agendas iniciales para sus 50 niños y niñas donados por Editorial Santillana quienes son atendidos para que puedan volver a la educación formal.

Castrillón recibió los libros de parte de la Gerente de Relaciones institucionales de Editorial Santillana, Frahancyz Herrera, miembro del Comité de Alianza Social de VenAmCham.

Tircia realiza este trabajo desde hace más de 7 años con el objetivo de atender a los niños y niñas que dejan la educación formal. Por ello consideró como un gran aporte esta iniciativa de Santillana que la ayudará a realizar su trabajo con más herramientas.

Y aunque se ha dedicado a ayudar a otros, ha pasado como muchos venezolanos de escasos recursos por obstáculos, pero sigue firme en su misión de transformar la vida de los más pequeños. Tras perder su vivienda y la primera sede de la escuelita Alegre con las lluvias del 2004, se trazó la meta de volver a construirla, aún cuando tras esa vaguada, quedó daminificada incluyendo a varios vecinos y alumnos del sector de la parte baja de Turumo, Parroquia Caucaguita.

Aunque sólo llegó a sexto grado de educación primaria, Tircia beneficia a niños y niñas ya sea porque no asisten a ninguna escuela, porque necesitan ayuda para sus tareas, o porque tras la violencia en sus hogares requieren de alguna actividad que los vincule con la vida y la alegría.

En su actual vivienda de dos niveles, faltan muchas cosas materiales para hacer más cómoda y digna la labor de esta maestra del corazón. Faltan ventanales para evitar que la lluvia haga estragos, una escalera segura para que los niños asciendan al aula que Tircia acondicionó en el segundo nivel, con pupitres, pizarrón, cajas de juguetes didácticos y libros y en las adyacencias tobos de agua porque ésta no llega con regularidad. En realidad falta la sede que Tircia siempre ha soñado, una casa grande en la que sus alumnos puedan soñar , jugar y ser felices. Aún así se respira Amor en sus niños que con cariño le dicen tía y no ven la hora de llegar a su escuela de la Alegría.

Por eso insiste en su mensaje “Mi preocupación son los niños que no van a la escuela. Atiendo a muchos en edades que oscilan entre los 6 y 14 años” que nunca han ido, o fueron alguna vez y luego no quisieron seguir estudiando. También en estos sectores hay niños que comienzan a i tarde a la escuela hasta el punto de que muchos empiezan un primer grado con 7, 8 hasta 11 años sin tener una formación preescolar, y esto hace que deserten porque no están preparados” dijo, por lo que además recibe a niños de 2 hasta cuatro años.

Para Tircia es un orgullo decir que en su corta carrera como guía de niños desertores ha logrado que más de 20 niños regresen a las aulas de clase. “ Muchos de mis ex alumnos pasan por aquí, me enseñan su boleta y me comentan que pasaron sus materias o pasaron al siguiente curso”


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